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Sin Fronteras 20.04.2017

420: La historia de unos padres que hicieron lo imposible por conseguir marihuana para sus hijos

El diario Publimetro de Puerto Rico dio a conocer la historia de dos madres que obtuvieron marihuana de forma ilegal para sus hijos, y la de una pareja mexicana que acudió a la justicia para conseguir el permiso de compra de cannabidol.

Por @eldesconcierto
Foto: publicdomain pictures.net

El 20 de abril, o “420”, es conocido como el día de la marihuana. Varias teorías giran sobre su origen, pero lo cierto es que la mal y bien afamada planta, cada día es menos tabú y, además, requerida para tratar enfermedades y malestares. El sitio Metro de Puerto Rico -el símil de Publimetro- relató las historias de familias que han recurrido a la ilegalidad para poder conseguir productos derivados de la marihuana. No es que hayan estado desesperados por fumarla, si no que fue por necesidades salubres de sus hijos.

Melina Álvarez, mexicana, cultiva marihuana en su hogar, a pesar de que sea ilegal y arriesgue penas de cárcel. Esto, porque su hijo de 10 años sufre de epilepsia, autismo y parálisis cerebral, y desde que comenzó a consumir aceite de cannabis dejó de tener tantos ataques.

Luego, citan la historia de Valeria Salech, de Argentina. Su hijo, autista, llegaba a tener hasta 400 ataques diarios. Según explicó su madre a Metro, cultiva la planta en su domicilio, aunque ha sido recientemente aprobado el uso médico.

La primera niña en recibir autorización para usar la cannabis con fines terapéuticos -incluso antes de que la legislación cambie y legalice la marihuana-, fue Graciela Elizalde. Tiene un tipo de epilepsia llamada síndrome de Lennox-Gastaut y según su padre, ya había probado todo tipo de tratamientos: “Mi hija probó 19 medicamentos convencionales, pero ninguno funcionó. Por el contrario, algunos le causaron una disminución en su calidad de vida. Graciela también se sometió a cirugía cerebral, que por desgracia no logró poner fin al problema. Así que continuó convulsionando. Mientras estábamos buscando nuevas opciones, encontramos el llamado aceite de cannabidiol. Comenzamos el tratamiento y obtuvimos muy buenos resultados”.

El permiso lo obtuvieron llevando a las autoridades a juicio, pues en principio se habían negado a permitir el consumo de cannabidiol, ya que estaba prohibido en el país. Tras ganar en tribunales, Graciela pudo usar dicho aceite y actualmente, en vez de 400 convulsiones diarias, sufre solo entre 20 y 40 si se trata de un mal día.

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