A través de una declaración pública, el Sindicato Nº1 de Trabajadores de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso denunciaron a las autoridades del plantel por despidos injustificados y malas prácticas laborales. 

“Nos preocupa que cualquier forma de gobernanza, aún más la universitaria, se arrogue la potestad de la verdad para prejuiciar y descalificar al otro. La historia nos ha demostrado como han terminado y las consecuencias que han tenido esos estilos de gobierno”, sostuvieron.

Además, descartaron que las denuncias presentadas sean un acto unilateral de la directiva sindical: “Por el contrario, nuestras denuncias responden a violaciones de los Derechos Fundamentales, donde han sido los propios trabajadores afectados quienes han solicitado al Sindicato la defensa de sus derechos, garantías y dignidad. Velar por aquello es nuestro deber ineludible”, enfatizaron.

Por otra parte, las y los trabajadores manifestaron que las autoridades de la universidad incurren en un “fraude a la legislación laboral vigente, toda vez que se asila en formas jurídicas reconocidas para vulnerar, en el fondo, derechos laborales que el legislador ha querido cautelar. En efecto, la verdadera causal de término, a lo menos, en los casos de tres trabajadores, no fue en el cumplimento del plazo fijo, sino que el ejercicio ilegítimo, por parte de la autoridad, de una potestad patronal, como represalia a la actividad sindical de los afectados”.

Por último, manifestaron que “este Sindicato funda su existencia en la irrestricta defensa de los derechos de los trabajadores y no claudicará en este punto”.