En 2014, la empresa Aguas Andinas, que es responsable de entregar el servicio a gran parte de Santiago, inauguró la primera fase del proyecto que busca asegurar el suministro de agua ante posibles eventos de turbiedad en el cauce del Río Maipo, y evitar los cortes en gran parte de la Región Metropolitana.

Según consigna este sábado La Tercera, la inversión para esas obras fue de US$ 74 millones de dólares.

Para financiar las mejoras, en marzo del mismo año, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) autorizó un alza de 1,06 por ciento del valor total de las cuentas de los más de 1,6 millón de clientes de la compañía. Según una estimación del medio, desde esa fecha hasta ahora, los clientes han pagado a la empresa más de $ 10.800 millones para costear la inversión, es decir, un equivalente a 16,6 millones de dólares, lo que equivale al 21 por ciento del total.

A pesar de que los cortes al suministro no dejan de afectar a los vecinos de la RM, que en lo que va de año se quedaron sin agua en dos ocasiones (febrero y abril), el superintendente de Servicios Sanitarios, Ronaldo Bruna, señaló al medio que “esa inversión que hoy día se paga en la cuenta, ha permitido superar más de 30 eventos en el Río Maipo sin que se corte el agua en Santiago, es decir ha dado frutos relevantes en la ciudad”.

La inversión pagada por los usuarios de la sanitaria se dividen en dos fases. Según el medio, la primera fue inaugurada en 2014 y contempló la construcción de 14 estanques de almacenamiento de agua potable, siete nuevos pozos y un acueducto para trasladar el elemento desde el embalse El Yeso hasta el de Laguna Negra. La segunda fase implica la construcción de seis tranques en Pique para aumentar la capacidad de almacenamiento y la autonomía de nueve a 32 horas.