La audiencia preparatoria del juicio oral por el caso Luchsinger Mackay estaba programada originalmente para el 31 de marzo. Sin embargo, esta fue aplazada después de que la Fiscalía reconociera que, tras el formateo de un computado, se le perdió una de las pruebas.

Se trataba de una declaración policial realizada el 4 de enero de 2013, el día en que el matrimonio Luchsinger Mackay murió calcinado en su hogar. El cabo Alejandro Rivera, quien fue uno de los que detuvo a Celestino Córdova en las cercanías del fundo Granja Lumalhue, señaló haber visto solo una camioneta blanca salir del lugar.

Esta prueba resultaba clave en el caso, pues es un claro contraste con lo que dijo el testigo e imputado José Peralino Huinco, en cuyo testimonio se basa la Fiscalía para mantener imputados -ya por más de un año- a los otros diez procesados por la causa. Peralino habría asegurado la existencia de 3 camionetas salir del lugar, las que transportaban a los implicados.

Vale recordar que el testimonio de Peralino también está puesto en duda, pues se mantiene una querella por apremios ilegítimos contra dos funcionarios de la PDI que lo habrían obligado a culpar a los imputados, entre ellos, la machi Francisca Linconao.

Tras la recuperación de la prueba, hoy se iniciará la preparación del juicio. Se estima que la instancia judicial se prolongue por el próximo mes.

Para saber más del caso, mira el Especial de El Desconcierto #1añoSinJuicio

 

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