El propio “Diario de Agustín” no podía quedarse en silencio ante la muerte de su líder, Agustín Edwards. Hoy, El Mercurio le da una amplia cobertura al empresario y cómplice de la dictadura, hasta ayer, su presidente.

“Impulsor en la prensa de un espíritu de cambio” y “asumió las diferentes necesidades de profundización e interpretación de la noticia que los tiempos exigían”, dice el diario en su primera página sobre Edwards, quien recibió financiamiento de la CIA para desestabilizar el gobierno de Salvador Allende y fue fiel colaborador de la dictadura, ocultando y desinformando sobre los detenidos desaparecidos.

En la editorial del “Decano”, se lee que Edwards fue un “continuador de una tradición empresarial, periodística y de compromiso público mantenida por cinco generaciones precedentes, hizo honor a ella”. En un estilo biográfico, repasa su vida, desde la muerte de su padre -lo que lo hizo asumir la conducción de El Mercurio- y su rol en la empresa. “Consolidó en ella un espacio de independencia y respeto profesional en el que se han desempeñado cientos y cientos de periodistas que han alcanzado altos méritos y reconocimientos”.

Sobre el autoexilio en que incurrió Edwards en 1970, año en que asumió Allende, la editorial dice que se debió a “graves amenazas que alcanzaban a su familia”. Entonces, en un salto de tiempo de 20 años, llega al secuestro de su hijo en 1992 y la creación de la Fundación Paz Ciudadana, omitiendo el capítulo más oscuro de la vida del empresario por su rol en dictadura.

Después, se refiere a una de las pocas entrevistas que dio Edwards. Fue a la periodista Raquel Correa, a propósito del centenario de El Mercurio. “La profesión de uno no está para ser centro. Uno está para observar y contar lo que hacen otros”, dijo entonces, para agregar que la principal responsabilidad de un medio de comunicación es “tratar de ayudar a construir el país que uno quisiera entregarles a sus nietos”. Entonces sigue la editorial: “Así lo expresó y así lo mantuvo en sus actos, pese a las odiosidades que ello le acarreó y al mito que sus detractores se esforzaron en construir”.

“Su papel en la historia de nuestros días predeciblemente moverá a estudiosos imparciales a precisar la valía de sus efectivas muchas realizaciones y contribuciones al Chile que tanto amó”.

El diario, además, presenta una amplia cobertura en imágenes de su fallecido líder, las que reflejan su amplia influencia y poder político: se le ve, entre otros, con el ex presidente colombiano Álvaro Uribe. el ex líder de la URSS Mijail Gorbachov, con Eduardo Frei Montalva, Patricio Aylwin y moderando un debate presidencial con Joaquín Lavín, Sebastián Piñera y Michelle Bachelet.