El fiscal nacional, Jorge Abbott, entregó este miércoles 26 la cuenta pública nacional del Ministerio Público, en la que destacó los logros de la gestión de la Fiscalía y también criticó la forma en que se han desencadenado situaciones vinculadas al dinero y la política, acusando de instrumentalización del sistema judicial en pleno periodo de campaña electoral.

“El Ministerio Público sin buscarlo, ha protagonizado un proceso en escalada de judicialización de la política, agudizado por las próximas elecciones”, destacó Abobott.

En ese sentido, manifestó que “esto nos ha llevado a opinar sobre temas complejos como lo es la relación entre el dinero y la política, en un marco en el que se ha llegado a calificar tales conductas como simples ‘malas prácticas’ buscando así disfrazar su impacto y gravedad“, indicó.

El magistrado, que protagonizó la octava ceremonia desde la creación de la institución, fue enfático en señalar a quienes tienen que hacerse responsables del escenario político actual: “En momentos que la política sufre su peor desgaste, resulta desconcertante que el sistema judicial venga a resolver el problema de confianza en la política. El deber de recomponer la legitimidad corresponde a los partidos políticos y sus representantes“, dijo, llamando a no utilizar la querella como mecanismo con fines electorales.

En su opinión, “es esencial que el Ministerio Público pueda perseguir penalmente tales delitos, porque la señal que el país espera es que no sean tolerados ese tipo de actos“, porque “cuando la defraudación la cometen sectores de alto patrimonio, siempre podrán pagar la multa, pero no puede ser ese el fin último del Estado”, precisó.

La polémica por la decisión del Servicio de Impuestos Internos (SII) de no querellarse contra grandes empresas por financiamiento irregular de la política, también ocupó parte del discurso del fiscal, que solicitó a la presidenta, Michelle Bachelet, mayores atribuciones para perseguir todo tipo de delitos y la colaboración de todas las instituciones.