Luego de que la bailarina denunciara, a través de una transmisión en Instagram, la agresión sufrida de parte de su pololo, Martín Buschmann, el involucrado salió a dar a conocer su versión a través de la página en Facebook de su banda, KSN FAM.

“El día martes por la tarde, hubo una discusión de pareja entre Valentina y yo, que termino en golpes de ella hacia mí. Todo comenzó con una patada en la cara que me propinó. Esto fue documentado e informado en comisaria de Lo Barnechea”, sentenció Buschmann.

El sujeto aseguró que no es la primera vez que es golpeado por Roth y señaló que “muchas veces, yo también he reaccionado mal verbalmente. Claramente, la situación ha salido de control. Aunque repito, yo jamás le he pegado, nunca”.

El ex pololo de la bailarina aseguró que niega rotundamente la denuncia formulada por esta e insistió en que “jamás le pegué, jamás corté el cable de conserjería y jamás la encerré. TODO es un montaje mediático de Valentina para atraer medios de comunicación y generar ingresos, que actualmente, necesita”.

Además, en su comunicado, Buschmann la acusa de generar episodios de violencia “vinculados con alcohol y estados emocionales incontrolables”, que según él ha intentado controlar. 

“Yo efectivamente sostuve hasta ese día una relación emocional con ella, me enamoré. Mis cercanos me advirtieron de quien era Valentina, de sus relaciones pasadas y de los escándalos en los que mucha veces se vio involucrada, sospechosamente, por el mismo tema de violencia. No escuché a tiempo, no salí de esta relación cuando debí hacerlo, error que hoy pago”, sentenció.

Por último, recalcó que la denuncia formulada por Valentina Roth “es un montaje. El golpe que se ve en su cara, es parte del espectáculo que cruelmente montó. Nada es real, sólo que ella me agredió a mi y yo a las 22.30 hrs de ese día, me cansé y la dejé”.

Sin embargo, la versión formulada por el músico en su declaración se contradice con un mensaje que publicó hace solo cinco días en Instagram, donde reconoció que es verdad que han vivido “como todas las parejas, su par de empujones y gritos”.