La iniciativa del Movimiento Salud Para Todos y Todas surge con el objetivo de denunciar públicamente la mercantilización y el lucro con la salud como derecho social.

La ocupación de la superintendencia por parte de los trabajadores y trabajadoras de la salud, durante esta mañana, busca interpelar al rol de protección que esta institución- y el Estado- le otorga a las Isapres y clínicas privadas para que lucren con el derecho a la salud de la población.

Un 27 de abril de 1981, la dictadura promulgó el decreto con fuerza de ley que da origen a las Isapres. Hoy, el movimiento plantea avanzar hacia una transformación estructural del sistema de salud en Chile, que implique la eliminación de las isapres y la creación de un sistema que asegure en forma solidaria protección y cobertura universal, que logre satisfacer en forma efectiva y con calidad las necesidades de atención de la población.

“En Chile se niega el acceso a una Salud de calidad y se permite groseramente el lucro con este derecho fundamental, a través de múltiples mecanismos entre los que destacan, el traspaso de recursos públicos al sector privado mediante la compra de servicios, insumos o días cama a las clínicas, la modalidad libre elección de Fonasa o el abuso de las sociedades médicas al interior de los hospitales públicos”, sentenciaron a través de un comunicado público.

Del mismo modo, el Movimiento Salud para Todos y Todas sentenció que “colocamos a disposición esta organización, que surge desde las y los trabajadores, usuarios/as de salud y desde el seno de nuestros pueblos, como herramienta de lucha orientada a la construcción de un movimiento de alcance nacional que proponga un nuevo sistema público de salud”.