El recién nacido debe recibir los cuidados necesarios para su desarrollo y bienestar. En materia de políticas públicas se ha hablado de la protección integral a los niños y niñas; sus debates alarman las urgencias sobre el beneficio de su atención en salud, en educación, y su contribución para una feliz y sana infancia. Pero las diferencias en salud y en sus derechos está aún presente; es el caso conocido de los niños y niñas mapuches agredidos por fuerzas especiales de carabineros. Situación que interpela al Estado por ser el que debe velar por el interés superior de todo niño y niña.

El caso de Lorenza Cayuhan que dio a luz a su hija bajo las más pésimas condiciones, generó impacto en los medios nacionales y tuvo la intervención de Amnistía Internacional denunciando el caso y ahora advirtiendo el posible traslado de Lorenza y su hija Sayén – de cinco meses- a la cárcel de Arauco, lugar donde fue violentada en sus derechos.

Cabe recordar y en materia de cuidado del recién nacido que el entorno que rodea al niño y niña es fundamental para un óptimo desarrollo psicosocial. Un recién nacido debe tener la alimentación, el abrigo y un ambiente propicio adecuado para un vivir sano y feliz, junto con ello la salud y bienestar de su entorno familiar. Quien cuida al niño debe estar en condiciones propicias para su atención y cuidados, eso hay que garantizarlos por ello la prioridad también para, y en este caso, la madre. La convención de los derechos del niño y ratificados por nuestro país en 1990, indica que éstos deben ser garantizados sin distinción independiente de sus características personales o familiares, porque la vida del niño y niña es crucial, en ella se establecen los cimientos del desarrollo de toda persona.

Al respecto, variados organismos como el mismo Ministerio de Salud hacen hincapié en la importancia al niño y niña y las variables que inciden en su bienestar con una serie de recomendaciones para una atención integral, que en este caso implican los cuidados de la madre y la promoción de un entorno favorable para sus hijos.

El cuidado de la madre Lorenza y su hija Sayén es lo que debe primar, ya fueron vulneradas en el momento del encuentro entre ambas y ahora hay que atender su estado de salud en su integralidad, porque éste estará determinado por sus interacciones y medio ambiente. El caso de Lorenza y su hija Sayén, debe ser analizado considerando los efectos que conllevaría decisiones que provoquen desadaptación y desapego. El contexto de encierro del penal no es un espacio favorable para un lactante, las condiciones cambian, los espacios libres se reducen, se vuelven tensos y el entorno restringido. La atención de Sayén y su madre es un derecho humano, un imperativo para la construcción de una saludable vida en sociedad.


Académica Departamento de Educación, Universidad de Chile.