A través de un comunicado, la familia de la estudiante de danza Ángela Fuentes Rivera evidenció su postura tras los hechos ocurridos el pasado miércoles en el Metro Santa Isabel, donde la joven fue detenida y esposada por dos horas, luego de haber ingresado por una puerta equivocada. 

“No ha sido grato estar expuestos como lo hemos estado, lidiar con el acoso de los medios y ver tanta difamación y mentiras”, sentenciaron. “Por razones muy debatibles se secuestró a una persona y se le tuvo durante dos horas inmovilizada a la fuerza y expuesta a las miradas de todos quienes por allí circulaban. De manera arbitraria, una mujer, madre, estudiante y artista fue sometida a un trato violento y degradante y eso es algo que como familia y sociedad no debemos aceptar”, agregan.

A juicio de la familia, “se pasaron a llevar los Derechos Humanos de una mujer. No exageramos. En el artículo 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que “Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia, mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa”, cosa que aquí no ocurrió. Se formularon acusaciones injustas y se tomaron (de inmediato), medidas arbitrarias, violentas y fuera de toda proporcionalidad”.

Del mismo modo, sentenciaron que esposar a una baranda a una mujer, exponiéndola al público y provocándole un desmayo, es injusto, arbitrario y degradante. 

“Repudiamos el accionar agresivo de los guardias y del personal de la estación, así como rechazamos la actitud fría e indolente de María Irene Soto, Gerenta de clientes de Metro, que dijo a CHV que lo que ocurrió fue debido a “una agresión a nuestra funcionaria” (cosa que rechazamos totalmente; discutir no es lo mismo que agredir). La señora Soto dijo además que la detención no se dio en un lugar privado por un tema de transparencia”, denunciaron.

La familia de la joven estudiante sentenció que no entienden la frialdad y falta de empatía de Soto. “Lo único bueno de esta política de “transparencia” es que que permite conocer el verdadero e inhumano rostro de esta empresa, quizás una de las mas importantes a nivel nacional”, recalcan.

“Sabemos que al denunciar este hecho somos David contra Goliat, pero no por ser, ellos, una empresa gigante y nosotros ciudadanos comunes y corrientes, tienen derecho a pasar a llevar nuestra dignidad como personas, estos son hechos condenables y los repudiamos con fuerza. Invitamos a todos quienes quieran unirse en nuestra denuncia y condena, a compartir este mensaje, a denunciar y decir: basta de abusos”, cerraron.