La encuesta Adimark de abril marcó el despegue de la candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, quien alcanzó el 11% de las preferencias y empieza a mostrar su competividad en la carrera presidencial. Sebastián Piñera sigue en la punta con un 24%, secundado por Alejandro Guillier con un 19%. Pero hay otro dato que vislumbrar y que pasó un poco desapercibido.

Marco Enríquez-Ominami, el candidato presidencial del Partido Progresista, marcó 0% ante la pregunta “¿Quién preferiría usted que fuera el próximo presidente de Chile?”. La cifra marca un retroceso respecto del 2% que marcó en la edición anterior de la encuesta.

 

La desaparición de ME-O va en concordancia con lo obtenido en la encuesta Cadem de la semana pasada, donde el líder del PRO marcó apenas un 1%. Las razones que explican la ya casi confirmada despedida de sus aspiraciones presidenciales se explican por los presuntos aportes irregulares a su campaña en el marco del caso SQM y en el denominado caso OAS, donde se indaga que la firma constructora brasileña le habría financiado un jet privado para recorrer Chile.