Más de 350 mil personas trabajan a honorarios en las diversas instituciones del Estado, muchos de ellos llevan años laborando para el sistema y sin derecho a beneficios.

Un reportaje del periodista Alexis Palacios develó los abusos que hay en torno a esta irregularidad que cada vez es más común dentro de las reparticiones públicas. La mayoría son, supuestamente, prestadores de servicios esporádicos, pero la gran mayoría lleva años trabajando para el sistema y sin derecho a ninguno de los beneficios que sí tienen los trabajadores que están contratados.

Aunque quienes laburan a honorarios en el Estado les han reconocido su calidad de trabajadores y, por lo tanto, deberían tener todos los derechos que tiene alguien contratado, no pueden optar a salud, previsión y tampoco a tirar licencias médicas.

Según el abogado Giorgio Marino, especialista en tema de honorarios, que un trabajador utilice las instalaciones de un empleador, que cumpla horarios y que tenga supervigilancia es un índice de subordinación y dependencia. El artículo 11 de la Ley 18.834 regula el estatuto administrativo de los servicios públicos y dice claramente que podrá contratarse sobre la base de honorarios sólo cuando deban realizar labores accidentales y que no sean habituales de la institución. El artículo 4 de la Ley 18.883, que reglamenta a los municipios, dice exactamente lo mismo.

El caso de Nelson Navarro

Uno de los testimonios que recoge el reportaje de CHV es el del ex productor periodístico de la Radio U. de Chile, Nelson Navarro. El periodista estuvo trabajando a honorarios por más de 7 años en la radio y fue despedido arbitrariamente sin ningún derecho a indemnización.

Navarro, quien además hizo labores de locutor dentro de la estación, sufrió el 28 de enero pasado -tres días antes de salir de vacaciones- un infarto agudo al miocardio. Es por esto que fue internado de urgencia y operado con una angioplastía coronaria en la Clínica Tabancura. Según explica, dos días después conversó telefónicamente con Juan Pablo Cárdenas: “me deseó una pronta recuperación y me dijo que descansara tranquilo ya que comenzaban las vacaciones el día miércoles 1 de febrero”, cuenta.

Sin embargo, el miércoles 22 de febrero -y pese a haberse comunicado tres días antes con la directora administrativa de la radio, Danae Cortés- Navarro recibió por correo la notificación de su despido mientras estaba en control con su cardiólogo, quien le otorgó licencia y un certificado hasta el viernes 3 de marzo.

“El director de la radio ponía fin a mi convenio de honorarios y me despedía por no haberme presentado. Además, se negaba a pagarme el mes de febrero. Todo esto estando con licencia médica, convaleciente del infarto y pasando el momento más complicado de mi vida. No tenía el ánimo y las condiciones físicas para defenderme”, señala Nelson Navarro.

“Yo le pido al rector de la universidad que haga una investigación, que vea las situaciones de anomalía que hay tanto con el tema a honorarios y con el tema del trato que tiene Juan Pablo Cárdenas con el personal de la radio, a quien trata muy mal. Todos, cual más, cual menos, han recibido improperios, insultos y malos tratos”. Chilevisión se contactó con Cárdenas, pero no quiso entregar una versión en cámara. El equipo del canal contactó también a la Universidad de Chile sobre el tema, pero hasta el cierre de edición no hubo respuesta.

Mira el reportaje completo aquí.