La Tercera Sala de la Corte Suprema rechazó el recurso de protección presentado por la defensa del sacerdote irlandés John O’Reilly para que éste no tuviese que abandonar territorio chileno tras cumplir los cuatros años de presidio. El cura acusado y condenado por abuso sexual contra una menor de edad del Colegio Cumbres, ya que en el caso de la segunda niña -hermana de la primera- no pudo comprobarse de forma concluyente.

La decisión, votada de forma unánime por las ministras Rosa Egnem, María Eugenia Sandoval, el ministro Manuel Antonio Valderrama y los abogados (i) Jaime Rodríguez y Leonor Etcheberry, revoca entonces la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago, que sí había acogido el recurso el 5 de septiembre de 2016.

O’Reilly comenzó a cumplir su condena en noviembre de 2015, por lo que durante 2019 ya debiese ser expulsado de chile, país donde obtuvo la nacionalidad por gracia y que luego le fue revocada tras comprobarse que abusó de la menor de edad en 2010 y 2012.

Según el abogado defensor, Cristián Muga, el sacerdote fue objeto de un trato desigual ya que era ciudadano chileno cuando cometió los delitos, y por eso no debía ser desterrado. Sin embargo, según la resolución de la Corte Suprema, no hay tal actuar arbitrario del Ministerio del Interior al decretar la medida fue el Congreso del país quien le quitó la nacionalidad.