“Estoy como cachando que hubo un terremoto”. Así definió Javiera Parada lo ocurrido luego de que el Consejo Político de Revolución Democrática decidiera denegarle el cupo para competir por la organización en el distrito parlamentario número 8. En entrevista con la revista The Clinic la actriz y ex agregada cultural del gobierno de Michelle Bachelet en Estados Unidos se explayó sobre lo ocurrido y sus críticas a la decisión tomada luego de que chocara en estado de ebriedad.

“Sabía que podía pasar, pero nunca me lo imaginé. Realmente creí que iba a prevalecer la pega que habíamos hecho en el distrito, que traspasa Revolución Democrática y al Frente Amplio, y que logró conectar gente que lleva mucho tiempo sin participar en política. Pero no”, señaló.

Dos tercios de la instancia nacional de Revolución Democrática votaron en su contra. Javiera Parada explicó que respecto a eso “había dos argumentos. Uno era que los dirigentes políticos del partido deberían tener un estándar moral y ético superior al resto de los seres humanos. El otro argumento era el que defendía que, reconociendo la gravedad de mi acto -conducir bajo los efectos del alcohol-, el trabajo político que ha hecho Javiera Parada con su equipo era súper valioso para la construcción de nuestro discurso en el distrito”.

“No quiero quitarle la gravedad, pero bajar mi candidatura habla de una visión rígida y con poca vocación de poder. Además, es una rigidez que no está en la sociedad chilena. La sociedad chilena vive mucho más libremente de lo que uno ve en el relato público, entonces que RD sea guardián de una moral y de un comportamiento que no es real lo encuentro bien tirado de las mechas, pero bueno, es así y me quedo para pelear que no sea así”, agregó.

Sobre el accidente que motivó su veto, la ex vocera de Marca AC argumentó que “quiero ser súper enfática, entendiendo la gravedad de lo que hice, que es conducir un auto bajo los efectos del alcohol. Pero no hubo accidente, ni personas dañadas, ni daños a terceros, no hay demandas y además el incidente ya no existía en los medios de comunicación”. Los resultados de su alcoholemia aún están por saberse: “si esta sale que es menos de 0,8, es conducir bajo los efecto del alcohol y si es sobre 0,8, es en estado de ebriedad. Me tiene que llamar la fiscalía cuando salga el resultado y mientras tanto me quitaron la licencia de conducir y lo más probable es que deba pagar una multa y me quiten el carnet de manejar por un tiempo”, señaló Parada.

Otra de las críticas esbozadas por la fallida precandidata a su partido, Revolución Democrática, fue a propósito del rumor de su renuncia. “Mi partido tiene la mala costumbre de filtrar conversaciones que son privadas”, apuntó, explicando que “lo que pasó es que me retiré de algunos chats y escribí que iba a renunciar porque estaba muy golpeada. Eso fue a las nueve de la mañana. Durante el día fui hablando con gente, reflexionando, recibí mucha solidaridad y me di cuenta que no tenía que irme porque este partido es parte de mi vida y yo lo he construído y es tan mío como de la gente que decidió que no tenía que ser candidata”.