Francia se puso las pilas para regular qué tipo de modelos trabajarán en la industria de la moda. A partir de este sábado, los y las modelos tendrán que aportar un certificado médico para poder ejercer su profesión y las imágenes modificadas para “adelgazar o engordar la silueta” deberán indicarlo de forma explícita, según dos decretos publicados este viernes en el Diario Oficial galo.

El documento médico tendrá validez de dos años desde su emisión y permitirá “verificar su estado de salud global”, evaluado, “sobre todo”, el Índice de Masa Corporal (IMC), una medida que hace la asociación entre la masa y la talla de un individuo. Según precisó el Ministerio de Salud del país, las medidas de referencia que se tomaron fueron las utilizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estipula que un persona es considerada delgada cuando su IMC es inferior a 18,5.

La ley contempla multas de hasta seis meses de cárcel y más de 55 millones de pesos para todo responsable que  contrate en ese sector a personas de extrema delgadez.

Además, según el segundo texto, las imágenes deberán estar acompañadas a partir del próximo 1 de octubre de la mención “fotografía retocada” cuando “aparezcan en mensajes publicitarios difundidos en periódicos, carteles, internet o en catálogos”.

Las medidas fueron incluidas en la ley sobre Sanidad del ejecutivo francés, que busca luchar contra la anorexia a través de la prohibición de modelos demasiado delgados en desfiles y sesiones de moda. Publicada en el Diario Oficial en enero de 2016, no había entrado en vigor hasta ahora.

Francia se une, con estas medidas, a otras iniciativas similares realizadas en países como España o Italia.