Verla en la pantalla es una revelación. Luego del estreno de la nueva película de Sebastián Lelio, Una mujer fantástica, en el Festival de Cine de Berlín, Daniela Vega pasó de ser una cantante lírica y actriz con un par de obras de teatro y una película, a un nombre que comenzó a circular en los medios internacionales como una de las grandes promesas del cine chileno.

Incluso, un par de sitios especializados, como Playlist, ya la mencionan en sus apuestas prematuras para los premios Oscar del próximo año, en el apartado de Mejor Actriz. Nada menos. Y es que además de ser una tremenda intérprete y poseer un papel sorprendente en la película que se estrena el 6 de abril, Dani Vega es dueña de una personalidad fascinante y un carisma arrollador.

Sin estudios dramáticos formales, su inquietud y decisión la llevó a acudir de oyente a clases en el Instituto Arcos, para luego incursionar en el teatro, con obras como Migrantes y La Mujer mariposa.

La película La visita, de Mauricio López, fue su primer trabajo en el cine. Allí es la protagonista en una película sobre la transexualidad, donde el regreso de un hijo para el funeral de su padre, provoca todo tipo de trastornos en su familia, al llegar convertido en hija.

Luego vino el encuentro con Lelio, que quería entrevistarse con una actriz trans para conversar sobre un personaje de su siguiente película tras la exitosa Gloria. Pero al conocerla, hubo un giro en los acontecimientos. La historia original cambió, y el guión pasó a escribirse en torno a la figura de Daniela. Ella se convirtió en la protagonista, en Una Mujer fantástica.

Daniela Vega, en "Una mujer fantástica".

Daniela Vega, en “Una mujer fantástica”. Crédito: Fábula

¿Cuáles eran tus expectativas con el estreno en el Festival de Berlín?

Más que nada ir a pasarlo bien, conocer gente nueva y mostrar la película. Que fuera una especie de termómetro de cómo nos iba a ir. Pero lo que pasó fue algo que, realmente, no me lo esperaba. Mi figura la elevaron a un lugar que jamás imaginé. Las comidas, los honores, que Variety dijera esto, que otro medio dijera esto otro. La crítica especializada se volvió loca y empezaron a decir maravillas de mí, del Seba (Lelio), de Pancho (Reyes), de todos que estábamos participando.

“Fue inesperado”, comenta y explica que, para ella, como el filme tiene un ingrediente especial, que es la transexualidad, podía suceder que quedara en eso. En ser una “película transexual”. “Pero la gente se enamoró de la historia, dice con entusiasmo. “La gente se enamoró de esta pareja que vivía un amor que cualquiera podría vivir. ¿Quién no se enamora, quien no se muere? Entonces en realidad es una historia clásica del cine. Un amor enfrentado a la muerte.

"Una mujer fantástica" es una historia de amor y duelo.

“Una mujer fantástica” es una historia de amor y duelo. Crédito: Fábula

Una mujer fantástica cuenta la historia de Marina, una joven trans que tiene una relación con un hombre mayor (Reyes), quien fallece de forma repentina y la deja no solo con el dolor del duelo, sino que la enfrenta a las sospechas y hostilidades de sus cercanos.

Coprotagonizada por Aline Kuppenheim, Luis Gnecco, Nicolás Saavedra y Marcial Tagle, tiene una serie de destacados actores en pequeños roles. Desde Amparo Noguera a Antonia Zegers, pasando por Néstor Cantillana, Sergio Hernández y Alejandro Goic.

Y aunque la vida e historias de Daniela inspiraron de alguna manera el guión del propio Lelio junto a Gonzalo Maza (con el que ganaron en Berlín), ella deja claro que no es un filme autobiográfico.

"Jamás he experimentado la muerte de un ser cercano"

“Jamás he experimentado la muerte de un ser cercano” Foto: Daniel Olave

“Tengo la fortuna de tener más luz que oscuridad en mi vida. Sí viví procesos de violencia y discriminación, particularmente en un colegio, pero solo fueron dos años. Y nunca antes ni después viví procesos de violencia en ningún lugar. Conozco el amor, no conozco la muerte. No se me ha muerto nadie que realmente yo quiera. Por lo que ese cuerpo cansado triste y desarmado de mi personaje, no surge de situaciones que yo haya vivido, y no fue fácil hacerlo. Meterse en el cuerpo de alguien que recibe la muerte así de golpe, fue muy complejo. Biográficamente, Marina y yo compartimos el que somos personas completamente resilientes. Vemos los problemas y los conflictos como una oportunidad. Y por otro lado, siento que ambas tenemos la convicción de ser quienes queremos ser. Creo que Marina y su mundo pueden otorgar respuestas a personas que no las tienen. Y desde ese lugar, la película es una herramienta fantástica”.

¿Sientes que todo ha pasado muy rápido, desde tu decisión de actuar, tus primeros trabajos y de pronto, estar en Berlín con alfombra roja y todo?

Hay una mezcla de cosas, porque cuando tú firmas un contrato para hacer una película con un director que ya ha tenido relevancia internacional uno sabe más o menos para dónde va la micro. Desde que me subí al carro hace siete años, las cosas que he hecho, como el video con Manuel García, y otras cosas más chicas, le iban dando más peso a este saco que acarreaba. Pero “Una mujer fantástica” rompió el saco y explotó. Ahora, todo lo que hice para atrás adquiere una significación distinta porque tienen más valor. Ahora, todo lo que hice antes, cobra más sentido y tiene un nuevo valor.

En la portada de revista Paula apareciste con el título “La musa transexual del cine chileno”, ¿estás determinada por eso?, ¿a no ser nunca solo una actriz? ¿Hay una necesidad consciente o inconsciente a tratar de despegarte? ¿Te da un poco de lata que esto te determine, que vayas a quedar siempre como la actriz trans, cómo un icono más político que poder hacer una carrera artística?

Es una pregunta y una respuesta ambivalente. Porque son ambas cosas a la vez. Soy orgullosamente transexual, siempre voy a serlo, y me voy a morir como trans. Y ya está. Pero también siento que así como uno empieza en la actuación, en el canto o en cualquier arte, uno parte con las herramientas que puede, y haciendo lo que puede. Y luego, hace las cosas que quiere. Yo siento que si me tocan más personajes trans, los voy a hacer con la misma seriedad con la que he hecho los personajes personajes hasta hoy”.

Ahora mismo estoy preparando una película donde hago mi primer personaje no transexual, y lo haré con el mismo profesionalismo con el que creo y pretendo tomarme las cosas. Ahora, si vuelvo a nacer, volvería a nacer trans. No tengo ningún problema con eso. Aquí estoy, aquí está mi cara, aquí está mi historia. Y lo que vaya a pasar de ahora en adelante, es muy apresurado intentar responder; pero si te puedo decir que todo mis personajes los defiendo con el mismo cariño.

Todos mis personaje están ahí para decirme, en qué lugar yo estaba cundo los hice, y cada uno tiene su luz y su sombra. Pero claro, de pronto, desde un lugar político, es interesante que mi segundo apellido sea “Trans”: Daniela Vega Trans, en las portadas, en las entrevistas, en todo. Pero uno, más que tratar de desprenderse de aquello de manera consciente… No creo que sea una meta desprenderse, ni que sea un logro.

Porque efectivamente, mi cuerpo está disponible para representar cualquier personaje. Un día, incluso, puedo hacer un personaje masculino, como Claudia di Girolamo en una teleserie, o Julie Andrews en Víctor Victoria.

Yo no soy el puntal inicial de la historia, no soy la llama de la antorcha, no me creo referente de ninguna persona, de ningún tiempo, ni de nada. Simplemente soy una niña criada en Santiago de Chile, de una familia completamente normal, con padres separados, que decido en un momento cambiar mi historia, y volver a lo que yo creía que era. Y que tomó la decisión de hacer arte, que tiene un costo. Y tomar la decisión de tener una vida trans, tiene otro costo. Y lo pago con total tranquilidad.

Lo que viene

Mientras prepara el estreno local de Una mujer fantástica y un viaje a Cuba, Dani Vega reparte el tiempo entre las entrevistas y actividades de promoción, con los ensayos para su nueva película.

Se trata de Ley de leyes, la historia de un hombre que es testigo de un accidente de auto que lo hace replantearse muchas cosas.

Daniela será la asistente de un abogado y tendrá acá su primer personaje no transexual. El proyecto es el debut cinematográfico como realizadores de la dupla compuesta por los hermanos Gopal y Visnu Ibarra, los destacados dramaturgos detrás de obras como Víctor sin Víctor Jara y Numancia.