El ex presidente de Brasil, Lula da Silva, reivindicó su inocencia en una extensa declaración de cinco horas ante el juez Sergio Moro y aprovechó de sentar un precedente sobre sus planes de retornar a la política, anunciando que se prepara para las elecciones de 2018.

Lula negó ser dueño de tríplex en el litoral del estado de Sao Paoulo, que supuestamente habría sido comprado por la constructora OAS para el uso del ex Mandatario y de su familia, a cambio de favores del poder.

“No solicité, no recibí, no pagué ningún triplex. No tengo”, sentenció, en el marco del amplio caso de corrupción que se investiga en Petr0bras, según consigna Nodal.

Lula declaró en calidad de imputado ante los juzgados federales de Curitiba por haber recibido, supuestamente, sobornos cercanos a los 3,7 millones de reales por parte de OAS, a cambio de contratos con la petrolera estatal.

Sin embargo, el ex Presidente supo transformar su cita con la justicia en un acto político. Al terminar la declaración, acudió una plaza céntrica donde le esperaban miles de personas para expresarle su apoyo. 

“Estoy vivo y preparándome para volver a ser candidato a la Presidencia de la República”, sentenció ante los presentes. “Estoy con más ganas que nunca de ser candidato”.

Además, Lula sentenció que “nunca antes en la historia de Brasil alguien fue tan perseguido y masacrado” y cerró recalcando que “si un día cometiese un error, no quiero ser juzgado solo por la Justicia, quiero ser juzgado por el pueblo brasileño”.