Por cerca de una hora y media esperaron distintas agrupaciones de Derechos Humanos en las afueras de La Moneda hoy. Las organizaciones de familiares de ejecutados, detenidos desaparecidos y sobrevivientes a la prisión política durante la dictadura de Pinochet llegaron hasta la Plaza de la Ciudadanía de Santiago buscando una audiencia con la presidenta Michelle Bachelet.

“Queremos denunciar la falta de voluntad política del poder Ejecutivo”, señaló la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), Alicia Lira, acusando que exactamente hace tres años la presidenta Bachelet comprometió el avance de una agenda corta que contuviese medidas administrativas privativas de su mandato. Algunos de los compromisos de mayo del 2014 fueron el cierre de Punta Peuco, la incorporación en la malla curricular de la asignatura de Derechos Humanos, y la modificación del Código Penal para establecer como imprescriptibles las violaciones a los derechos humanos. “Ante el no cumplimiento de este compromiso hemos reiterado, de forma permanente, la necesidad de una nueva audiencia, la cual no ha tenido respuesta”, señalaron con molestia desde las agrupaciones.

El petitorio de demandas ha sido creado por la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) junto a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), con la representación a nivel nacional de las Agrupaciones de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Iquique y Pisagua, Antofagasta, Paine, La Serena, Talca, Linares, Parral, Chillán, Los Ángeles, Concepción, Valdivia, La Araucanía y Osorno.

“El paso del tiempo es inexorable. Para los familiares de las víctimas es una afrenta que a más de 40 años de ocurridos los hechos, aún no tengamos Verdad y Justicia, para cada uno de quienes nos fueron arrebatados”, agregaron los familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos.

“Existiendo voluntad política de sancionar la impunidad, podremos avanzar en curar lo que se ha llamado “la herida abierta”. Es tiempo que podemos recuperar, es corto, pues lentamente se impone la “impunidad biológica”, aquella que deja de sancionar los crímenes de lesa humanidad por muerte de los perpetradores”, indicaron.