Este martes se vivió lo que ha sido quizás el Concejo Municipal más polémico de la administración de Cathy Barriga como alcaldesa de Maipú.

En plena discusión de la tabla, Barriga interrumpió a la concejala del Partido Socialista, Marcela Silva, apagándole su micrófono en al menos tres ocasiones.

El enojo se produjo luego de que Silva dijera: “Yo he pedido dos audiencias a usted y no me ha atendido. (…) Yo jamás he cruzado una palabra con usted, salvo en los concejos. Por esto, no diga que usted está atendiendo a los dirigentes, porque ellos que están en la calle nos dicen: ‘La alcaldesa no nos atiende. El Cosoc no es escuchado’. Menos se escucha a los funcionarios. Entonces la tele aguanta mucho, el acta aguanta mucho, pero hasta cuándo alcaldesa va a….”.

Ante esto, la alcaldesa hizo uso de uno de los botones de su panel para apagarle el micrófono a la concejala, alegando que no toleraría faltas de respeto.

“Cuando yo me refería a que nuestros medios de prueba eran el acta y la televisión, me refería a la transmisión vía streaming. En ningún caso me referí a su trayectoria o su anterior fuente laboral. No puedo hacerme cargo de lo que ella interprete. Quise aclarar el punto pero no me dejó hablar”, dice Silva en conversación con El Desconcierto.

(Revisa el episodio en el siguiente video)

El altercado produjo que cuatro concejales se retiraran de la instancia, dejándola sin quórum y, por ende, obligando a que se cerrara la sesión.

Cathy Barriga se refirió posteriormente a los hechos: “Salvo el incidente acá, que es lamentable porque a mí no se me falta el respeto, ni por ser la presidenta del Concejo ni por ser Cathy Barriga, yo me hago respetar, yo respeto a la gente y nunca les falto el respeto”.

Luego agregó: “La semana pasada se desvincularon a 6 familiares de la concejala que trabajaban en la municipalidad que no cumplían con los requerimientos y que tenían sueldos elevados, puedo comprender la rabia y el cuestionar mi gestión”.

Estos antecedentes le fueron consultados a la concejala la mañana del jueves 11 en el matinal Bienvenidos de Canal 13, donde no se vio muy bien parada una vez que aseguró que, ocupando la norma que permite a los concejales escoger a sus asesores, puso a su pareja Ignacio Aliaga en ese cargo.

En el programa, la concejala mencionó que su pareja ganaba alrededor de $900 mil pesos. Sin embargo, en el portal de transparencia de la Municipalidad de Maipú, Ignacio Aliaga al mes de abril aparece con una remuneración líquida de $1.032.000.

Pero eso no era todo, ya que en diciembre pasado la alcaldesa Cathy Barriga, en una oleada de despidos masivos que llevó a cabo, sacó del municipio a su cuñada, Bárbara Aliaga -que en ese entonces percibía una remuneración de $2.155.511-.

En el mismo polémico Concejo Municipal, la concejala presentó un memorándum del municipio que hace unos días notificó a 26 trabajadores de su despido del municipio:

“El martes ella quería hacer una modificación presupuestaria de $800 millones para pagar justamente los juicios laborales que tiene el municipio para las indemnizaciones de los despedidos anteriores, entonces yo manifesté que no me iba a prestar para seguir avalando los despidos de la alcaldesa, mencionando ese memorándum. Ella salió con que en esa lista de 26 había muchos familiares míos, algo que es completamente falso”, dice Silva a El Desconcierto.

-Pero sí ocurrió con el caso de Bárbara Aliaga, en la oleada de despidos anterior.
-Efectivamente Bárbara es la hermana de mi pareja. Pero la ley, como yo soy soltera, no establece un vínculo ahí, por lo que podía ser contratada. Yo no contrato, sino que es el alcalde, como lo hizo también la alcaldesa Cathy Barriga al contratar a mi asesor. Yo no tengo nada que ocultar o que temer. Estaría complicada si esa gente no trabajara y se ganara el sueldo sin hacer nada, pero es todo lo contrario. Bárbara trabajaba más de la cuenta, de lunes a domingo 24/7 y tenía un currículum que sí avalaba su trabajo.

-Te increparon por este tema en Bienvenidos.
-Es primera vez que estoy en un medio televisivo. No es lo mío. Yo sabía que me iban a consultar por el Ignacio y la Bárbara, pero no tengo nada que ocultar. Cuando uno defiende a 400 trabajadores, no lo hago porque esté mi cuñada, sino porque fui funcionaria municipal diez años y a mucha gente que desvincularon la conocía y sabía que eran jefes de familia.

-¿Cómo ha sido su relación con la alcaldesa más allá de este episodio?
-Ella no tiene relación con nosotros, con los concejales. Sus mismos asesores nos han dicho que ella va a gobernar sola sin los concejales. Si no quiere atendernos ni a nosotros, ¿qué le queda al resto? Acá la alcaldesa no ha respondido a la no atención a los vecinos, sino que siempre se escuda comparándose con la administración anterior.

-¿Qué comparaciones hace?
-Por ejemplo, el tema de la audiencia pública, algo que el alcalde Vittori había hecho el 15 de mayo. Sin embargo hay ciertas formalidades que cumplir y, en ese caso, sí se cumplieron. En este, no.

-En redes sociales han criticado que tenía una relación cercana con el alcalde Vittori. ¿Cómo era esa relación?
-La verdad es que yo no tenía mayor relación con él. Fui bien oposición, fui concejala en el mismo período que él y luego se vio involucrado en todos los temas que nosotros sabemos. Yo no fui su aliada, pero sí había más diálogo. Cuando le planteé los problemas de la gente, los solucionaba.

-¿Qué te pareció su gestión en general? Teniendo en cuenta su involucramiento en el Caso Basura.
-Lo que pasa es que Christian fue Dideco de Maipú, ahí yo tuve ciertas discrepancias con él. Pero siempre admiré su capacidad de relacionarse con la gente, responder las demandas de los vecinos. Eso primó en la visión social de su gestión. Construyeron sedes, se trabajó con la comunidad, hubo muchos edificios, como corresponde.

-¿Y cómo viste el Caso Basura?
-Es que ahí era la justicia la que tenía que resolver si estaban involucrados o no. Yo lo manifesté también en las votaciones, lo que puedo criticar es que fue un proceso donde los vecinos iban a pagar más por el tema de la basura, por tanto yo me opuse. Rechacé en ambos procesos.

-Pero hubo una extensión de contrato con KDM que usted aprobó.
-Lo que pasa es que siempre manifesté que por qué no se respetaba el convenio con Emeres. Eso hizo el alcalde Vittori, nos llevó a hacer un convenio con Emeres. tenemos un convenio con Emeres y ellos ven dónde disponen. No podemos interceder diciéndole que disponga en tal parte. Nuestro contrato era con ellos.

-¿A futuro no se debiera relicitar ese contrato?
-Ya se va a cumplir el plazo y tienen que llamar a relicitación. Estamos dentro de los plazos y no ha habido un pronunciamiento de la administración en torno a cuándo se va a votar. La alcaldesa en los concejos ha dicho que será una licitación transparente, la más “top” de todas las licitaciones de la basura.