Luego de que el ex Presidente Sebastián Piñera renunciara a su derecho a guardar silencio en la causa penal que se abrió en su contra, decidió declarar ante el fiscal Manuel Guerra, donde señaló que “en abril de 2009 casi un año antes de asumir la presidencia de la República, en forma voluntaria, porque entonces no había ninguna ley que lo exigiera, yo tomé un conjunto de decisiones”.

Según consigna La Tercera, el empresario sostuvo que lo primero que hizo fue “retirarme de la administración y gestión de todas las sociedades en que había tenido participación”. Además, se dispuso a “formar fideicomisos ciegos con todos los activos accionarios de sociedades anónimas abiertas chilenas”.

Piñera también recalcó que inició la venta de acciones de ciertas empresas como LanChile, Chilevisión y Clínica Las Condes. Según aseguró, el objetivo de esto que “poder dedicarme en plenitud a una campaña presidencial, y en caso de ser elegido Presidente, dedicarme en forma exclusiva a ejercer la labor de Presidente”.

De esta forma, detalló que una parte de los activos de las sociedades en las que participaba quedaron con la figura de fideicomiso ciego, administrados por cuatro instituciones financieras.

“La condición esencial era que dichas instituciones no podían ni debían informarme de las decisiones de inversión que ellas adoptaran y que sólo debían proveer la información estrictamente necesaria para cumplir con las obligaciones legales que me afectaban, tanto a mí, como a las empresas que habían suscrito los contratos de fideicomiso ciego, especialmente las obligaciones tributarias”, explicó.

Al ser consultado por el fiscal sobre el restante de los activos, Piñera argumentó que “la otra parte de los activos de las sociedades en que yo y mi familia participábamos quedaron bajo la administración de un equipo profesional independiente y bajo la supervisión de los respectivos directores y consejos”.

El ex Mandatario señaló que, una vez constituidos los fideicomisos ciegos, él se desligó absolutamente de la administración de las empresas. 

“Esto ocurrió en abril de 2009, por lo que, en consecuencia, durante el período en que fui candidato y todo el período en que fui Presidente de la República no participé en la gestión , administración e inversiones de las empresas y sólo fui informado de hechos que requería conocer en mi carácter de candidato o de Presidente”, afirmó.

/AgenciaUno.

“El fallo de La Haya no era conocido por ni por mi persona ni por nadie de la defensa chilena”

Al ser consultado sobre si tenía conocimiento de la inversión en la pesquera Exalmar, Piñera manifestó que “dado que yo no participaba de la administración, gestión e inversión ni yo ni ningún miembro de mi familia participó en la decisión de realizar esa inversión que se efectuó el año 2010”.

Además, explicó que gran parte de la inversión realizada por la empresa se concretó en 2014, cuando él había dejado de ser presidente de Chile.

“¿Usted conoció antes del fallo el resultado del juicio de Perú contra Chile en La Haya?”, le preguntó el fiscal Manuel Guerra. Piñera responde: “Quisiera resaltar que el año 2010 cuando se hizo esta inversión ni yo ni ninguna persona podía tener conocimiento alguno del fallo que se daría a conocer el año 2014 por la Corte internacional de Justicia de La Haya, casi cuatro años después de los hechos mencionados. En esa época la demanda peruana ante La Haya estaba todavía en la etapa escrita”.

Del mismo modo, enfatizó que el fallo de La Haya “no era conocido ni por mi persona ni por nadie que formara parte de la defensa chilena hasta cuando se dio a conocer públicamente en forma simultánea a los agentes chilenos y peruanos que estaban en La Haya”.

El ex Mandatario aprovechó de disparar contra la querella presentada por el diputado comunista Hugo Gutiérrez, recalcando que “no tiene ningún fundamento, está totalmente reñida con la verdad, y sólo obedece a un propósito político de tratar de debilitar lo que entonces era una posible o eventual candidatura de mi parte”.

Además, también fue interrogado sobre la compra de acciones en el proyecto Dominga, ante lo cual señaló que “cuando el grupo de profesionales que administraba las inversiones de las empresas familiares distintas a aquellas de los fideicomisos ciegos tuvo conocimiento de las dimensiones y magnitud del proyecto Dominga, tomó la decisión de vender esa participación, hecho que ocurrió en el año 2010”.