A través de una misiva escrita a la administradora del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, María Loreto Urrutia, el personal de aseo de los aularios oriente y poniente denunciaron todo de lo que se tienen que hacer cargo después de las actividades de los estudiantes.

“No estamos en contra de las actividades recreativas, pero estamos cansados(as) de lo que va en contra de nuestro trabajo”, dice la misiva, y procede a enumerar hechos con los que tendrían que convivir constantemente los funcionarios en días jueves y viernes.

Entre estos hechos enumeran el tener que recoger excrementos de los estudiantes, el que orinen las puertas de los aularios, que vomiten en los lavamanos de los baños, que boten preservativos usados y ropa interior en los pasillos, que tengan que además aguantar los insultos de los alumnos, entre otros.

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