“Las sociedades en que se funde la fortuna de la familia Piñera Morel” es el nombre del reportaje realizado por la periodista Francisca Skoknic en Ciper Chile y que ha causado un nuevo terremoto en lo que respecta al fideicomiso ciego del candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera.

El artículo asegura que el ex mandatario tendría varias sociedades financieras en Islas Vírgenes que no han sido declaradas como parte de su patrimonio ni personal ni tampoco familiar. A la revelación de la existencia de Bancard International Development Inc. se suma también el hecho que algunas de ellas han sido constituidas en conjunto con sus hijos -cuando estos eran menores de edad- y con seis de sus nietos, los cuales aún no tienen edad suficiente para discernir.

“Al menos dos de sus hijos todavía eran menores de edad cuando Piñera los incorporó como socios de sus empresas. Esto demuestra que ellos no generaron el dinero que hoy está a su nombre y que su patrimonio está completamente fundido con el de su padre. En 1997, Cristóbal Piñera Morel tenía apenas 13 años y su hermano Sebastián, 15. De enero de ese año data la primera publicación en el Diario Oficial que los sitúa como accionistas de Inversiones Bancard Limitada, junto a sus hermanas Cecilia y Magdalena. Cada uno de los Piñera Morel tenía entonces más de $520 millones de participación en esa sociedad”, señala el texto.

Una de estas sociedades es Inversiones Odisea Limitada, la cual -según precisa Ciper- “se caracterizó por el bajo aporte del padre –sólo $18 millones– mientras que cada uno de sus hijos figuraba invirtiendo $4.495 millones. A esa fecha, Cristóbal, el menor de los Piñera Morel, tenía 20 años y era estudiante de Sicología. Su hermano Sebastián probablemente estaba terminando su carrera de Ingeniería Comercial y Cecilia estaba recién titulada de pediatra”.

A esto se suma Inversiones La Ilíada, la cual marca el ingreso de la tercera generación de Piñera en los negocios familiares: seis nietos, todos pequeños infantes, figuran como accionistas. “Nació con un capital de sólo $1 millón, de los cuales Sebastián y Cristóbal Piñera Morel pusieron $250 mil cada uno. Los cuatro hijos de Magdalena Piñera y Pablo Rossel colocaron, en conjunto, otros $250 mil. El último cuarto del capital lo aportaron los dos hijos de Cecilia Piñera y Ricardo Levy (…) En solo dos meses, la modesta sociedad que originalmente tenía un capital de $1 millón fue capaz de invertir más US$500 millones en Inversiones Odisea”, señala el artículo.

Así reaccionaron en Twitter ante el reportaje: