Svetalana Artemieya, ex gimnasta rítmica, nació a kilómetros de Chernobyl, actual Ucrania, donde a fines de 1986 se produjo la radiación del desastre nuclear más grande del siglo XX.

En entrevista con Emol, la europea cuenta que “yo estaba ahí, y de verdad vi sufrir a mucha gente, recuerdo esa lluvia muy fuerte y todos nosotros perplejos sin entender nada. Después vino un silencio total para esconder el desastre, pero todos vivimos bajo esos efectos. Fuimos los primeros en recibir el golpe de algo que se expandió por el mundo”.

Junto a su familia, se sometieron a numerosos exámenes y ninguno resultó afectado hasta ahora. Pero Svetalana vive en el sur de Chile desde fines de los ’80. Hoy, se desempeña como entrenadora de jóvenes promesas de la gimnasia rítmica. Entre ellas, Mariana Pinedo, una niña de 13 años, a la que comenzó a formar desde que tenía solo 5.

La joven gimnasta nacional logró clasificar a la final en el primer lugar de la categoría oro, con una puntuación de 11.57, que le alcanzó para el bronce.

Svetlana, quien fue seleccionada nacional de Bielorrusia, recuerda el pasado y su pasión por la disciplina: “Mi mamá a los siete años me llevó a una escuela que estaba al lado de mi casa. Pero sólo impartían clases desde los nueve”. Sin embargo, la gimnasia sigue corriendo en la sangre de su familia. De hecho, su hijo Alexander Artemev consiguió la medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

La entrenadora asegura que llegó a Chile por amor, pero ese ya es un tema cerrado. Hoy, es la única mujer que entrena en el certamen de los Juegos Deportivos Nacionales y sentencia que su pasión algo que “para mí es como el aire, no podría estar ningún momento sin el”.