Una declaración en conjunto de las carreras de Sociología e Historia de la Universidad de Valparaíso alertó públicamente de la situación vivida en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Valparaíso.

Según sentenciaron los estudiantes, durante el pasado 16 de mayo, cinco funcionarias del plantel debieron abandonar sus actividades académicas, tras presentar diversas molestias. Tras el episodio, se procede sin mayor explicación al cierre de la universidad, pero horas más tarde descubren que se trataba de síntomas de intoxicación por fumigación antitermitas, realizada por la empresa Fumisol durante el fin de semana.

Con el paso de los días, los funcionarios siguieron manifestando síntomas, que se extendieron también a los profesores del recinto, pero las autoridades no tomaron ninguna iniciativa.

“Nuestra decanatura, en vez de acompañar y apoyar a los funcionarios y docentes, ha tenido una actitud completamente apática, quien en sus declaraciones solo ha remitido a los informes de la ACHS, la cual claramente no ha estado a la altura de las circunstancias”, sentenciaron los estudiantes, que definieron paro en sus carreras hasta el lunes e insistieron en las profundas falencias de infraestructura que los aquejan.

En vista de esta situación, el Claustro Académico de la facultad también decidió manifestarse, sentenciando que “lamentamos los efectos que sobre la salud y el bienestar de nuestra comunidad ha provocado la fumigación efectuada el pasado día 13 de mayo en el edificio de Serrano y solidarizamos con todas las personas afectadas”.

Por otro lado, recalcaron tener el convencimiento de que la única medida responsable, antes de reanudar las actividades, “es requerir una certificación técnica de la autoridad sanitaria regional, que garantice la habitabilidad del edificio y las condiciones de salud, higiene y seguridad. En consecuencia, hemos acordado por unanimidad no reanudar las actividades docentes en el edificio de Serrano en tanto que no se haya recibido la mencionada certificación técnica”.

Por último, manifestaron que creen necesario tomar “todas las medidas oportunas para resolver el problema histórico de infraestructura que afecta a nuestra Facultad, dotándola de un edificio que reúna las condiciones apropiadas de salud, higiene y seguridad, de manera que nuestros estudiantes puedan desarrollar no solamente sus actividades académicas sino también una vida universitaria plena y satisfactoria en un entorno de instalaciones adecuadas”.