La noche del domingo 21 se rompió una cañería en el centro de esquí La Parva, lo que provocó un derrame de parafina en el río mapocho, tras una rotura de un estanque que trasportaba hasta 15 mil litros. Recién el martes, dos días después, las autoridades se enteraron del hecho que provocó cortes de agua potable en las comunas de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea. Y lo hicieron solo tras las denuncias de los vecinos de que el agua tenía olor y sabor a parafina.

“Tras las denuncias, comenzamos el el mediodía del martes a hacer un análisis río arriba del cauce hasta llegar al origen de la contaminación, en La Parva, a 37 km de la planta de Aguas Cordillera. Cuando llegamos al sector, elles reconocieron que había habido un derrame de parafina”, asegura Ricardo Estay, gerente de producción de Aguas Cordillera.

Ayer, la Fiscalía Oriente informó que abrió una indagatoria por la contaminación. Hasta la misma planta de la sanitaria llegó la Brigada de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural de la PDI. “Se han hecho análisis del agua y se detectó que existe un elemento que es ajeno al agua potable. Tenemos que ir a la fuente de esto y ver cuánto cayó al cauce y si pudo causar daño a alguna persona“, dijo Ernesto Navarro, persecutor de la Fiscalía Oriente.

La justicia indaga infracción al artículo 219 del Código Penal, relativo al derrame de sustancias que ponga en riesgo la salud vegetal, animal o el abastecimiento de la población. A esto, se suman las multas que pueden aplicar organismos como la Superintendencia de Servicios Sanitarios y la Superintendencia de Electricidad y Combustible.

Además, el intendente de Santiago presentará una querella de la que se harán parte también los alcaldes de las comunas afectadas Joaquín Lavín y Felipe Guevara.