Una serie de discriminaciones y abusos viven las trabajadoras de los call centers. Especialmente, contra las mujeres embarazadas, según denunció la Federación de Trabajadores de Call Center (Fetracall).

En entrevista con El Mostrador, Lorena Banda (33) contó que, el mismo día en que terminó su postnatal y regresó a su trabajo, fue llamada a la oficina de la encargada de recursos humanos para ofrecerle negociar su renuncia.

“Si te quedaba un año de fuero, ella te pagaba cuatro meses de fuero. La idea es que las que habían tenido guagua se fueran”, señaló. Los problemas habían comenzando cuando ella informó que se encontraba embarazada.

Lorena agrega que “me entregaban bases de datos para llamar a 3000 clientes y 2000 de ellos no existían. Bloquearon mi clave de acceso y con eso no podía verificar todos los datos del cliente, es decir, no podía trabajar. Entonces me evaluaban mal y no podía recibir bono”.

Al regresar de su postnatal, la situación empeoró: “Se demoraban en pagar mi sueldo y no tenía derecho a elegir mi hora de amamantamiento. Sufrí mucho. Cuando las que habíamos estado embarazadas volvíamos no teníamos ni puesto de trabajo, ni clave para trabajar. Estaba de lunes a viernes seis horas frente al computador sin poder hacer mi trabajo, yo lloraba, me sentía vulnerada, humillada. Otra embarazada se orinó en el pasillo, porque uno debe pedir permiso para ir al baño y el supervisor te autoriza o te dice que esperes media hora o incluso una hora si hay muchas llamadas”.

Banda cuenta que muchas de sus compañeras decidieron renunciar a su trabajo y al fuero. En tanto, desde la Federación de Trabajadores de Call Center (Fetracall), corroboraron las conductas abusivas, asegurando que las obligan a mantener conexión permanente por espacios continuos de hasta cinco horas, además de existir descuentos por no cumplir confusos criterios de evaluación. 

Además de perjudicar directamente sus remuneraciones por el tiempo ocupado en ir al baño, también existe pérdida de bono por “desconexión del sistema”. Actualmente se discute en la Comisión de Trabajo del Senado el proyecto que incorpora al Código del Trabajo el contrato de teleoperadores, que busca resguardar los abusos contra los trabajadores de call center.