Este lunes, a los 83 años de edad, falleció el ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega, quien había sido operado el pasado 7 de marzo de un tumor cerebral y que desde entonces se mantenía en el hospital. Tras varias intervenciones, entró en estado crítico hasta su muerte ayer.

La información fue confirmada por el actual presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, quien en su cuenta de Twitter afirmó: “Muerte de Manuel A. Noriega cierra un capítulo de historia; sus hijas y familiares merecen un sepelio en paz”.

Conocido en los 80 por ser un fiel aliado de Estados Unidos en el combate a las drogas, Noriega -dictador de Panamá entre 1983 y 1989- terminaría siendo condenado en ese mismo país por tráfico. En 1989, tras un fallido intento de golpe de estado, el presidente norteamericano George Bush dio orden de bombardeo contra el país caribeño, conocida como la Operación Causa Justa, que buscaba capturar a Noriega.

Finalmente, fue condenado a 40 años de prisión en Estados Unidos por narcotráfico. En 2010 fue extraditado a Francia, donde sería sentenciado nuevamente, esta vez por tráfico de dinero. Un año después, volvería a su país natal y sería condenado a 20 años por tres condenas de desaparición y asesinato a opositores en Panamá en la conocida masacre de Albrook.

Pese a que su familia pidió en varias ocasiones una rebaja en su pena o que cumpla prisión domiciliaria por diversas complicaciones de salud, estas peticiones siempre fueron rechazadas debido a la gravedad de los crímenes que cometió Noriega.