Al interior de la Cámara de Diputado se inició una auditoría interna que busca determinar el origen de las brechas entre el número de los asesores y la cantidad de celulares financiados con cargo a las asignaciones parlamentarias. De hecho, Iván Fuentes lideró en número de líneas en 2016, con 27 declaradas. Le siguen Karol Cariola (PC), Cristina Girardi (PDD), Daniel Farcas (PPD) y Gustavo Hasbún (UDI).

Según consigna un reportaje de BioBioChile, la directiva de la Corporación dio plazo hasta esta semana para que los parlamentarios entreguen declaraciones juradas sobre el uso de celulares. De acuerdo a oficios obtenidos vía Ley de Transparencia, el año pasado, los diputados declararon un total de 788 líneas de celulares e internet móvil con cargo a la asignación parlamentaria.

Estos servicios significaron un desembolso de $389 millones con cargo al Fisco, una suma que entre enero y marzo de este año superó los 100 millones de pesos, con 690 líneas activas. Según los datos, cada diputado maneja cerca de seis dispositivos móviles.

Un registro de la Cámara indica que, en 2015, el diputado independiente Iván Fuentes rindió 21 celulares por un monto superior a los 15 millones de pesos. Además, el año pasado subió a 27 líneas, totalizando gastos por casi 11 millones de pesos. 

“He tomado la decisión, como presidente, de exigir una declaración jurada de cada parlamentario respecto de sus líneas contratadas, determinando y notificando quién es el asesor que hace uso de cada línea”, explicó el presidente de la Cámara de Diputados, Fidel Espinoza.

En los pasillos del Congreso se rumorea lo obvio: que habrían diputados que financian líneas familiares con cargo fiscal. Por ello, durante las últimas semanas, algunos parlamentarios habrían intentado modificar esta situación, cerrando las líneas o traspasándolas a su dieta personal. 

Según los registros, la diputada Karol Cariola es la segunda con más celulares. Rindió 16 líneas en 2016 y mantiene 14 activas, con un gasto de 9 millones durante el año pasado: “Son teléfonos que están a disposición del trabajo territorial. Por ejemplo, tenemos un sistema de georreferenciación que requiere de un aparato móvil para ir identificando los lugares que vamos visitando”, explicó.

Cada mes, adicional a su dieta de $6.657.000, cada parlamentario dispone de una asignación destinada a financiar los gastos necesarios para su labor. Esta considera $6.261.780 para personal de apoyo, $ 2.399.648 para asesorías externas y $ 5.939.128 para gastos operacionales, en donde se incluye, por ejemplo, la telefonía.