La nula transmisión y cobertura del reciente partido amistoso entre las selecciones femeninas de Chile y Perú, que terminó con triunfo de las chilenas por 12-0 en el Estadio Nacional, vino a confirmar un escenario que las mismas jugadoras han denunciado en diversas ocasiones. 

Existe una profunda indiferencia y omisión de la competencia femenina, con constantes desaires de parte de los medios y de la propia ANFP hacia sus encuentros. Esta vez, las jugadoras hicieron ver una nueva situación que grafica este escenario: la final del torneo de Primera División femenino, que disputarán Colo-Colo y Palestino -dos equipos de la Región Metropolitana- se jugará en Rancagua, en el Estadio Municipal Patricio Mekis, sin que ninguno de los dos equipos pueda cumplir localía.

Además, el partido se disputará el próximo sábado a las 14.30 horas, el mismo horario en que se celebrará uno de los encuentros más esperados por las y los fanáticos del fútbol: la final de la Champions League, que coronará como campeón al Real Madrid o a Juventus.

Por si fuera poco, quienes quieran acudir a la final del fútbol femenino tendrán que inscribirse en listas para acceder a un boleto, lo que complica aún más la asistencia de familias e hinchas que desean apoyar a las jugadoras en la instancia final del campeonato. El plantel de Colo-Colo logró pasar a la final después de derrotar por 2-1 a Universidad de Chile, quienes fueron campeonas del Apertura 2016. En tanto, Palestino ganó a Temuco por 4-2 y tendrá que enfrentarse al temido plantel albo para alcanzar la copa.

La situación fue comentada a través de redes sociales por Romina Parraguirre, portera del equipo colocolino.