La Plataforma Social del VIH/SIDA y los Derechos Humanos, valorando la importancia de impulsar mensajes preventivos en salud pública, inicia su propia campaña de datos e información, demandando la pronta emisión de la Campaña de Comunicación Social de Prevención del VIH/SIDA de parte del Estado de Chile porque los jóvenes y los grupos prioritarios también cuentan.

La pandemia de VIH/SIDA genera múltiples situaciones de estigma, discriminación e inequidad social. Lo anterior ha instalado importantes desafíos para el sistema de salud, pues si bien, los índices de mortalidad se estabilizan en Chile debido a la disponibilidad universal de la triterapia antirretroviral TARV, los problemas y barreras generados por el VIH/SIDA sobrepasan su prevalencia actual en comparación con otros países, justificando la incorporación de esta enfermedad dentro de las prioridades del sistema público de salud.

Desde la aparición del VIH/SIDA en agosto de 1984, Chile ha debido reaccionar como sociedad y sistema de salud frente a una pandemia con dimensiones biopsicosociales, culturales y sociopolíticas. En los años 90, luego de las acciones de colectivos de personas organizadas en torno a la pandemia, nació la Comisión Nacional del SIDA como organismo responsable de la elaboración, coordinación ejecutiva y evaluación global del Programa de Prevención y Control del SIDA en Chile.

Los esfuerzos iniciales se concretaron en Campañas de Comunicación Social en Prevención de VIH/SIDA que a partir de 1991 buscaron sensibilizar a la población, sumado a la importante promulgación de la Ley 19779 de 2001 que estableció normas relativas al VIH, creando bonificaciones fiscales para enfermedades catastróficas. Tanto las campañas de comunicación como la “Ley de SIDA” repercutieron no sólo en las Personas Viviendo con VIH, sino en la población general. El constante aumento del número de Personas Viviendo con VIH o SIDA y la complejidad de los problemas de salud resitúan la vulnerabilidad social y riesgo sanitario desde un grupo específico hacia la población en general. Frente a esto han surgido diversas estrategias a nivel gubernamental y no gubernamental que buscan detener el avance de la transmisión del virus y permitir que las Personas Viviendo con VIH/SIDA tengan una mejor calidad de vida en un entorno más respetuoso e integrador.

La respuesta en torno al VIH/SIDA en Chile ha estado promovida por la sociedad civil y su accionar hizo posible la promulgación de la “Ley del Sida”, garantizando los siguientes derechos fundamentales: Derecho a la atención en salud de las personas viviendo con VIH; Derecho al consentimiento libre e informado para la toma de examen de detección del VIH; Derecho a la confidencialidad sobre los resultados del examen y sobre el estado serológico; Derecho a voluntariedad en la realización del examen; Derecho a educación y trabajo para las personas que viven con VIH o SIDA.

Sin embargo, la población posee escaso conocimiento de esta normativa legal, lo que repercute directamente en las acciones llevadas a cabo por las personas. Ejemplo de ello es el temor a la realización del examen de pesquisa debido al estigma y discriminación asociados al VIH, existiendo además desconocimiento en torno al derecho de confidencialidad el cual entrega garantía de que sólo el usuario o paciente puede ser receptor de sus resultados para la detección de VIH. Esto pudiese incidir en la decisión final de acudir o no a la realización del examen imposibilitando una detección temprana pese a los esfuerzos e indicaciones internacionales tendientes a aumentar el testeo.

“La Ley de SIDA” responsabiliza al Estado de Chile para realizar campañas de difusión de información en VIH/SIDA. En su artículo 3, la Ley 19779 establece que:  “El Estado arbitrará las acciones que sean necesarias para informar a la población acerca del virus de inmunodeficiencia humana, sus vías de transmisión, sus consecuencias, las medidas más eficaces para la prevención y tratamiento y los programas públicos existentes para dichos fines, poniendo especial énfasis en las campañas de prevención”.

Las campañas de comunicación social

Una campaña de comunicación social sobre un problema de salud pública entrega información oportuna, correcta y mensajes preventivos que la población requiere conocer sobre el tema y sobre sus potenciales significados.“Las campañas de bien público exponen elementos orientadores que limitan o favorecen, restringen o promueven hábitos, prácticas, normas, creencias, actividades o comportamientos cuyo despliegue en lo social deviene necesario para un determinado grupo o sector de la sociedad”, señala José Miguel Labrín del Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Por su parte, el Programa Nacional de Prevención y Control del VIH/SIDA del Ministerio de Salud asegura que las campañas de comunicación social corresponden a una acción dentro del nivel masivo de prevención y complementarias a las estrategias intersectoriales, grupales y personalizadas para la prevención del VIH/SIDA.

Sin embargo, pese a su reconocida importancia pública y las alarmantes estadísticas que señalan un aumento sostenido de notificaciones del VIH en la población más joven, sumado a la ausencia de planes de educación sexual en los colegios, la sociedad civil organizada continúa esperando una nueva Campaña de Comunicación Social de Prevención del VIH/SIDA de parte del Estado de Chile. La última Campaña de Prevención del VIH/SIDA del Ministerio de Salud fue diseñada y emitida en 2014 – 2015. En el año 2016 no hubo campaña, mientras en 2017 estamos a la espera.

La Plataforma Social del VIH/SIDA y los Derechos Humanos demanda la pronta emisión de la Campaña de Comunicación Social de Prevención del VIH/SIDA porque los jóvenes y los grupos prioritarios no podemos seguir esperando.