Las denuncias de acoso sexual en contra de dos docentes del departamento de Historia, Luis Ortega y Augusto Samaniego, han despertado un largo proceso de sumario que todavía no arroja sus primeros resultados.

Por su parte, los estudiantes de Historia de la Universidad de Santiago argumentan que ya son 6 meses de atraso en la entrega de la investigación interna y que hay complicaciones legales que podrían poner en riesgo el proceso. Así lo explica Amanda Mitrovich, presidenta del Centro de Estudiantes de la carrera.

“Seguimos esperando el sumario, hasta hoy no hay resultados. Lleva 6 meses de atraso. Nosotros empezamos a darnos cuenta de que la legalidad chilena no tiene tipificado el acoso sexual. Entonces llamamos al Departamento a abrir una mesa de negociación y ellos la rechazaron”, detalla.

A partir de eso, ante la falta de claridad sobre el proceso, decidieron paralizar de forma indefinida:”Ya es mucha espera y respuestas negativas. Nadie nos solucionaba el problema, así que hoy estamos paralizados indefinidamente, desde el viernes 26. Son las carreras de Licenciatura y Pedagogía en Historia”, adelanta.

Durante el pasado martes 30 de mayo, toda la facultad de Humanidades se sumó a la presión de los universitarios. Para quienes defienden los intereses de las numerosas alumnas que denunciaron acoso sexual, como este tipo de abuso no está tipificado, “es un problema moral, no legal. Tiene que ver con la voluntad del rector o el fiscal, por eso queremos presionar y que ellos entiendan que es importante”, explica Mitrovich.

“Sabemos que estas cosas funcionan con voluntades y el Departamento -de Historia- no tiene ninguna voluntad de solucionar esta problemática”, argumenta.

“El rector no está diciendo la verdad”

Durante el martes 30 de mayo, los estudiantes llevaron a cabo una movilización que buscaba evidenciar el problema al interior del plantel y presionar a las autoridades para acelerar los resultados. La protesta se terminaría al llegar hasta Rectoría, aunque se registraron una serie de incidentes que provocaron el anuncio de una querella criminal por homicidio frustrado de parte del rector, Juan Manuel Zolezzi.

“Había unas 200 personas por delante y otras cien por detrás. Trataron de violentar las puertas y entrar al edificio de la casa central”, contó la autoridad a El Mercurio, asegurando que fue retenido ilegalmente en el lugar.

Zolezzi reconoció que incluso llamó al subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, para pedirle ayuda: “Lo llamé porque es un delito más grave que una toma cualquiera”, sentenció.

Sin embargo, desde el Centro de Estudiantes de Historia, Amanda Mitrovich asegura que “el rector está diciendo cosas que no son verdad. El martes decidimos hacer una movilización, marchamos, tuvimos una convocatoria de 400 personas y esta marcha finalizaba en Rectoría. Estuvimos un rato, intentamos ingresar pacíficamente y ellos ya habían cerrado las puertas con ellos adentro. Cuando llegamos ya estaba cerrado, con candado. En ese intento de ingresar se rompieron tres vidrios. Luego nos quedamos afuera como en una concentración”.

La dirigenta asegura que no fue una masa pequeña, como contó Zolezzi, y que “la gran mayoría de los estudiantes de Historia que estaban expresando su descontento. Seguimos sin ninguna respuesta”.

Actualmente, uno de los profesores sumariados -Luis Ortega- sigue haciendo clases en la universidad. En tanto, Samaniego podría sumarse a las cátedras a partir del próximo semestre. Mientras, el sumario sobre numerosos casos de acoso sexual denunciado por las alumnas sigue en espera.