Rechazo mundial transversal provocó la decisión del presidente Donald Trump de retirar a su país del Acuerdo de París firmado por 195 naciones en diciembre de 2015. Dicho acuerdo estableció el objetivo global de evitar que el planeta se caliente más de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales. A raíz de esto, Trump recibió duras críticas de organizaciones sin fines de lucro que durante años han estado luchando contra el cambio climático.

Una de las ONG más críticas ha sido Greenpeace, quien a través de su director de la sección andina Martín Prieto, afirmó que “en Chile y en todo el mundo, las personas y el medioambiente ya están sufriendo los impactos del cambio climático”. Prieto además agregó que “las acciones globales sobre el clima no son un debate legal o político, son una obligación ética para proteger a la población mundial y al planeta”.

Por su parte, la organización legal medioambiental ClientEarth, a través de su vocero Jonathan Church, se manifestó indignada con la situación. “La decisión de Trump de sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París es un acto de vandalismo medioambiental que tiene el potencial de causar un gran daño a las generaciones actuales y futuras. Incluso sin los Estados Unidos, el resto del mundo debe seguir construyendo sobre París para acelerar la transición hacia un mundo más limpio y con menos emisiones de carbono”, afirmó Church.

El Líder Global de la Práctica de Clima y Energía del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Manuel Pulgar-Vidal, se mostró escéptico ante el anuncio. “En un mundo que se ha vuelto más seguro gracias a los acuerdos entre las naciones, instamos a la administración de Trump a reconsiderar y sumarse a las empresas, alcaldes y gobernadores de Estados Unidos que apoyan el Acuerdo de París. Con esto se da prioridad a la creación de empleos y a la estabilidad a largo plazo de Estados Unidos”.

Martín Prieto, de Greenpeace, sentenció que “alrededor de 200 países están comprometidos con el acuerdo de París y solo uno ha decidido abandonarlo. Esto demuestra cuán lejos está la visión de Trump de la del resto del mundo.  Estados Unidos se ha convertido en un paria medioambiental. El cambio está ocurriendo y es global. Los Estados Unidos buscan retroceder; sin embargo, los líderes mundiales, los CEOs y la gente en todo el mundo pueden y están avanzando hacia el futuro”.