Pese a que la última cuenta pública de Bachelet abordó, entre otros temas, el envío de un proyecto de matrimonio igualitario, desde la vereda de la disidencia sexual sintieron la omisión de algunos temas importantes. Por ejemplo, del proyecto de Ley de Identidad de Género, que se tramita hace 4 años en el Congreso y no fue rescatado por la Presidenta en todo su discurso. 

Al respecto, Constanza Valdés, mujer trans y asesora jurídica de Asociación OTD Chile, sentencia que “teníamos la mínima esperanza de que lo iba a mencionar, sobre todo considerando que esta semana será votado en particular en la sala y era muy importante que ella, por último, llamara a que se votara a favor del proyecto. O por último mencionarlo entre lo que ellos consideran sus avances, como la circular trans”.

Valdés recalcó que “nos parece lamentable y pobre que solo haya mencionado Acuerdo de Unión Civil y matrimonio igualitario y haya hecho caso omiso de la Identidad de Género, sobre todo porque fue parte de sus promesas de campaña”. De hecho, agrega, “lo ha impulsado, le colocó urgencia y se comprometió, pero a la hora de mencionarlo públicamente no lo hace”.

Desde OTD Chile manifiestan no entender el motivo que llevó a Bachelet a omitir así uno de los avances en materia de identidad de género.

“No lo hizo quizás por temor o porque sabe que es un tema difícil. Pero también creo que derechamente es por falta de compromiso político. Una cosa es que diga que está favor y que lo apoya, pero a la hora de visibilizar la situación de las personas trans, no hace nada”, recalcó.

Constanza detalla que hace una semana se convirtió en la primera persona trans chilena en exponer ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: “Fui a presentar una denuncia del panorama general de las personas tras en Chile. Los representantes chilenos se comprometieron a que el Gobierno impulsará el proyecto e incluiría nuevamente a niños y adolescentes. Pero esos compromisos son palabras que se lleva el viento si no se concretan en acciones y habría sido importante y simbólico que lo mencionara en la cuenta pública”.

Tras cuatro años en trámite y más de 300 indicaciones, la iniciativa será por fin votada en particular este martes en el Parlamento, luego de que el texto fuera aprobado por la Comisión de Derechos Humanos. En la instancia, cada artículo debe cumplir con quórum necesario y no debería sumar más obstáculos para ser despachado.

Sin embargo, desde la Asociación, Valdés expresa que no están del todo satisfechos con cómo se ha modificado la iniciativa: “Estamos completamente en desacuerdo con cómo esta el proyecto en este momento, porque excluye a niñas niños y adolescentes de la posibilidad de hacer su cambio registral y además regula la opción de que terceros se opongan”. Hoy, sin embargo, están a la espera de un peso mínimo en la garantía de sus derechos, un anhelo que hoy volvió a vivir la indiferencia de la propia Presidenta.