Han pasado dos años desde el ataque sufrido por el estudiante Rodrigo Avilés, a causa del carro lanzaagua de Carabineros en Valparaíso. El universitario participaba de la tradicional marcha del 21 de mayo cuando fue alcanzado a poca distancia por el chorro, que lo lanzó sin más al suelo. 

Avilés tuvo que ser intervenido en cinco ocasiones y pelear por su vida. Hoy está en tratamiento por epilepsia, pero de todos modos no termina su convicción de movilizarse. En especial, en una jornada como la de este jueves, cuando Bachelet realiza su última cuenta pública ante el país.

En entrevista con La Tercera, el joven egresado de Letras de la Universidad Católica asegura que aún tiene recuerdos fragmentados de la agresión policial: “Estábamos marchando, habíamos avanzado unas tres cuadras desde el punto de partida y llegó Carabineros, Fuerzas Especiales, y tuvimos que retroceder. Como siempre, salieron todos sus dispositivos, ‘guanaco’, ‘zorrillo’, etc., y frente a eso se retrocedió. Y en eso estábamos todos cuando ocurrió”, detalla.

Avilés cuenta que su recuperación fue difícil. Especialmente, por “el tema físico, la motricidad fina, el caminar, el equilibrio, la fuerza. Esas fueron las cosas más complejas. Por ejemplo, una vez estaba en una sesión tratando de recuperar el equilibrio y era muy difícil. Le pregunté al kinesiólogo cómo era el equilibrio, cómo se lograba, cuál era la técnica. En el fondo, yo quería saber qué tenía que hacer. Y la respuesta fue muy desalentadora: ‘El equilibrio está en todo’, me dijo. Yo quería que me dijera pon el pie así, la mano acá, qué sé yo, pistas concretas. Pero con esa respuesta sólo pensé que no me ayudaba”.

Rodrigo asegura que hasta ahora no hay acercamiento por parte de Carabineros y que el juicio sigue: “Se amplió la querella a los altos mandos, al señor (Bruno) Villalobos, que por estos días se ve involucrado en el caso de fraude”.

Para el universitario es claro que la fuerza policial sigue aplicando protocolos violentos durante las manifestaciones: “Carabineros sigue actuando con violencia en las manifestaciones. La violencia con que actúa Carabineros en las marchas es un crimen, porque una de las definiciones de crimen es la acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien. Y cuando arrojan el carro lanzaagua directo en la cara de alguien, es para herir. Tienen que mejorar los protocolos de intervención de marchas, pero incluso Carabineros debería reformularse como institución”.

En la entrevista, Avilés asegura que no siente miedo cuando ve a Carabineros en las marchas, “sí siento rabia y preocupación, porque es inseguro manifestarse, para la familia o cualquier persona que quiera ir a una marcha, por todo lo que históricamente ha pasado, pero es un derecho. Es responsabilidad de Carabineros que la manifestación sea segura, para que la gente no tenga ningún problema en salir de la casa a marchar. Es un derecho, y frente a eso Carabineros como institución no hace nada y el Estado de Chile, tampoco. Vemos a una policía militarizada heredada de la dictadura y que actúa con mucha violencia”, cierra.