“En un momento dado pensamos: las encuestas son preguntas, las redes sociales son respuestas y muchas gente conversa e interactúa en éstas sobre un fenómeno dado. Entonces, se nos ocurrió un experimento piloto en el cual a partir de las opiniones que se generaban en Twitter, caracterizáramos el fenómeno del consumo de la marihuana, eso fue hace un año y medio atrás”, cuenta Juan Velásquez, director del proyecto Ingeniería para 2030 y académico del Departamento de Ingeniería Industrial (DII) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de nuestro plantel.

Los resultados de prevalencia de consumo de marihuana e índice de riesgo medidos por el piloto de este proyecto llamado Sonama, fueron todo un éxito: Obtuvieron un 93 por ciento de correlación Contrastados con las cifras de la Encuesta Nacional de Drogas, realizada por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda).

¿La ventaja? La encuesta de Senda se realiza cada dos años a nivel nacional, mientras la plataforma –que ganó financiamiento Fondef para su desarrollo–,  permite la medición en línea de lo que está sucediendo con el consumo de drogas en Chile, y a un costo mucho menor. Y aunque Juan Velásquez advierte con rápidez que la plataforma no viene a reemplazar a la encuesta, sí la podría complementar.

“Nosotros disponemos de información para que se puedan tomar decisiones. Pero adicionalmente queremos sacar patrones de consumo. Por ejemplo, queremos ver cuánto influyen las campañas anti alcohol o a favor de la marihuana en que se fume o se tome más o menos, mientras están ocurriendo. Porque si ahora preguntan ‘¿Cómo funcionó la campaña?’, yo tendría que decirte ‘espérate dos años a que salga la encuesta’”, afirma Velásquez.

Quién también es parte del proyecto es el académico de la Facultad de Medicina, Carlos Íbañez, psiquiatra experto en adicciones quien se involucró en éste intentando entender las razones tras las cuales en nuestro país desde el año 2009 se disparó el consumo de marihuana entre escolares desde un 15 a un 30 por ciento en 2013. “Ese salto que es tan importante, me llevó a tratar de entender un poco mejor qué es lo que lo puede haber explicado, y a propósito de la disminución de la percepción de riesgo, llegué al trabajo que estaba haciendo el profesor Velásquez”.

Con los resultados del piloto en mano, Ibáñez está cierto de que la plataforma es una “herramienta valiosa para la prevención”, advirtiendo que “el primer paso que estamos dando ahora es que este es un método válido y suficientemente confiable como para poder sacar algunos datos y resultados que nos sirvan para mirar epidemiológicamente el fenómeno”.

Tanto el éxito inicial de este proyecto, como su carácter innovador, han despertado interés internacional en conocerlo. “Desde la OMS nos pidieron que mostráramos esta experiencia porque es algo muy novedoso en el mundo. Ellos están muy interesados en conocerlo en una reunión que se va a hacer ahora en junio para revisar a nivel más de sistemas de salud y de cómo organizar una estrategia mundial para mejorar la calidad de atención en el tratamiento y la prevención de drogas lícitas e ilícitas”, cuenta el psiquiatra quien viajará a mostrarlo a Ginebra a fines de este mes.

Sobre la plataforma

Víctor Cortés es quien ha liderado la creación de la plataforma, primero desarrollando un prototipo básico que fue parte de su memoria en Ingeniería Industrial en la FCFM, y ahora, como investigador del proyecto Fondef que comenzará el próximo mes de agosto, y ampliará y complejizará los parámetros de la información a analizar.

Inicialmente, el proyecto trabajó con las cuentas y opiniones vertidas en Twitter respecto a la marihuana, focalizándose en cuentas de personas residentes en Chile, y alcanzando un universo cercano al millón y medio de personas. Con la ayuda de una selección de palabras, construido transdisciplinariamente con términos utilizados para hablar sobre marihuana y su consumo, se filtró a aquellos usuarios que las escribían, información que después fue analizada en base a indicadores preestablecidos como prevalencia e índice de riesgo.

“Partimos analizando las opiniones de las personas, específicamente el texto, ahora con FONDEF vamos a incorporar análisis de imágenes. Se ve que las personas comentan mucho contenido multimedia ya sea música, videos, imágenes, y nos estábamos perdiendo toda esa parte de la información que éstas nos podían arrojar”, cuenta Cortés.

Además de sumar el consumo de alcohol al estudio, ahora la plataforma analizará también contenido de Instagram y según Cortés, “estamos estudiando agregar Facebook, que está mucho más presente entre la población chilena”.