El juez venezolano Nelson Moncada, de 37 años, fue interceptado este miércoles en la noche por varias personas que bloqueaban una avenida en el sector de El Paraíso y, cuando intentó huir, lo despojaron de sus pertenencias y lo asesinaron a tiros. Así lo aseguró la Fiscalía de este país.

Moncada fue uno de los magistrados que ratificó la condena a prisión contra el líder opositor venezolano Leopoldo López a casi 14 años de cárcel, el pasado 12 agosto.

Según informa La Tercera, al condenar el crimen del juez, el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, dijo que se investiga la hipótesis de que el homicidio haya sido ordenado por la oposición.

“No se descarta la posibilidad que haya sido un móvil de sicariato, sicarios contratados por la derecha terrorista para seguir creando y sembrando terror”, señaló el ministro en una declaración pública. Y agregó: “Igualmente, conoció de diversas causas por hechos terroristas que causaron la muerte de 43 venezolanos en 2014”, en referencia a las protestas convocadas por López y que terminaron en su condena bajo el cargo de incitar a la violencia.

Juan Carlos Gutiérrez, abogado del dirigente opositor, lamentó el homicidio y rechazó las “temerarias declaraciones” del ministro.

Las protestas opositoras contra el presidente Nicolás Maduro registraban hasta este jueves un total de 60 muertos desde el 1 de abril.

Referendo para nueva Constitución

El rechazo de la fiscal general, Luisa Ortega, y otras figuras del chavismo a la forma como el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quería llevar a cabo el proceso constituyente provocaron que este jueves el mandatario venezolana anunciara que la Carta Magna que surja de la Asamblea Nacional Constituyente será sometida a referendo. “La nueva Constitución saldrá a referendo consultivo para que sea el pueblo el que diga si está de acuerdo o no”, prometió Maduro.

El presidente cambió de opinión horas después de que la fiscal pidiera a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una aclaración del dictamen en el que autorizó a Maduro a convocar la Constituyente sin consulta en referendo.

Tras aceptar la consulta popular, Maduro vaticinó que “saldrán los mismos de siempre a llamar a votar no”. “Los derrotaremos”, sentenció.