Tres de las universidades con mayor matrícula en la Región Metropolitana –Universidad de Chile, Universidad Católica y Universidad de Santiago– debutaron este año con protocolos especializados para enfrentar situaciones de acoso y violencia sexual entre estudiantes, docentes y funcionarios. Todo esto a partir de los casos conocidos en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile –donde alumnos difundieron fotos íntimas de sus compañeras en un grupo de WhatsApp– y en la Facultad de Historia de la Universidad de Santiago –iniciaron un paro para denunciar que dos profesores sumariados por acoso sexual siguen haciendo clases–.

En el caso de la Pontificia Universidad Católica, se dispuso de un fono ayuda atendido por funcionarios especializados para consultas, denuncias y orientación, quienes podrán informar de los hechos para que se inicie una investigación solo con el consentimiento de la víctima. Pero si los hechos ocurren fuera de recintos o actividades universitarias, no se iniciará un proceso interno.

La Universidad de Chile, por su parte, habilitó un correo electrónico especial para realizar las denuncias, ya sea al afectado o a un tercero– que tenga o no vinculación con la universidad. Luego de realizar la denuncia, el fiscal a cargo decidirá el curso de la investigación sin necesidad de la autorización de la víctima.

Finalmente, en el caso de la Universidad de Santiago se estableció que la denuncia debe ser presencial, mediante un formulario escrito. Además de acciones, se sancionarán palabras de connotación sexual escritas, orales o que se encuentren en redes sociales. Los estudiantes denunciantes pueden solicitar ser rebuscado en otros cursos.

En la U. de Santiago, aunque los estudiantes están conformes con el protocolo –participaron en su elaboración– señalan que “no estamos a favor de la confidencialidad de los sumarios. Creemos que se deben hacer públicos porque si esos profesores salen inocentes, se debe saber que tienen este tipo de prácticas”, señaló Amanda Mitrovich, presidenta del Centro de Alumnos de Historia, según consigna La Segunda.

La coordinadora Sesegen de la U. de Chile, Francisca Barrientos, afirma que “estamos de acuerdo con el protocolo, si bien es una herramienta para acabar con la impunidad, está sujeta a la voluntad de las autoridades”, consigna el mismo medio.