Luego de cinco horas de discusión, la Comisión de Salud del Senado despachó ayer en la noche el proyecto que despenaliza la interrupción del aborto en las causales de inviabilidad fetal, riesgo de vida de la madre y violación, cuando no hayan transcurrido más de 12 semanas de gestación.

El principal debate se dio en torno a la objeción de conciencia, a la que podrán apelar los médicos que no deseen realizar un aborto, y se acordó que será aplicable solo a los profesionales y no extensiva a las instituciones. La Comisión además definió que si ningún médico de una institución estaba dispuesto a realizar la intervención, ésta deberá hacerse cargo del traslado de la paciente a otro recinto asistencial.

Al respecto, el presidente del Colegio Médico, Enrique Paris, dijo que “desde el punto de vista ético, la objeción de conciencia es personal. Y si hay un recinto donde todos los médicos tengan esta objeción, deberían establecerse convenios para que se garantice el traslado y atención de la paciente”. Añadió que, en países como Italia, se contrata a médicos para hacer estos procedimientos y cumplir la ley, según consigna La Tercera.

Por su parte, el rector de la U. Católica, Ignacio Sánchez, enfatizó que en el Hospital Clínico de la UC no se practicarán abortos ni se contratará a médicos externos para realizarlos. “Las personas que trabajan acá libremente adhieren a nuestra declaración de principios, que respeta la vida. Por lo tanto, una institución como la nuestra no tiene ninguna posibilidad de verse obligada a algo así”. Sánchez explicó que se derivará a las pacientes que se lleguen al centro por alguna de las tres causales, consigna el mismo medio.

Claudia Pascual, minsitra de la Mujer, dijo en tanto que “en nuestra Constitución lo que está regulado es la libertad de conciencia, no la objeción de conciencia. Por lo tanto, lo que el proyecto ha hecho es establecer un equilibrio entre situaciones que están reguladas en la Constitución y garantizar las prestaciones de salud”.

La comisión también acordó que, en la causal de violación, la objeción de conciencia quedará nula en caso de que esté próximo a vencer el plazo para interrumpir el embarazo. Ahora, tras ser despachada por la Comisión de Salud, la iniciativa –que cuenta con suma urgencia otorgada por el Gobierno– será revisada por las instancias de Constitución y Hacienda,  y podría convertirse en ley en julio próximo.