Son nueve las organizaciones feministas mexicanas que en conjunto publicaron una declaración apoyando la denuncia de una estudiante chilena en México, quien acusa haber sido abusada por el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Sergio Méndez Moissen. El 30 de mayo pasado el contrato de Méndez fue rescindido, y el 1 de junio el MTS mexicano y la agrupación Pan y Rosas realizaron un acto público para que el docente, que es militante de ambos movimientos, sea reincorporado a la universidad.

Las agrupaciones firmantes –entre ellas Red No Están Solas y Colectiva Feminista de la No-FCPyS– además acusan que el colectivo Pan y Rosas estaría encubriendo al docente, debido a que es militante de sus filas. “Hacemos responsable a Sergio Abraham Méndez Moissem y a la organización que lo ha defendido, de lo que pueda amenazar o vulnerar la integridad de la compañera”, agregan.

La organización mexicana declaró: “al enterarnos de la denuncia en el mes de marzo, una comisión de compañeras del MTS y Pan y Rosas se entrevistó con la denunciante (…) A partir de ello, realizamos una investigación seria y profunda (…) y no identificamos una situación de acoso o abuso sexual por parte de Sergio”. En su declaración, además explican que se basaron en el relato de la denunciante, del denunciado y de cercanas a la chilena que conocían la situación, y que observaron discrepancias en las versiones.

Pan y Rosas además señala que considera arbitrario el despido del docente, debido a que “la UNAM hizo caso omiso de las pruebas y de la defensa presentada frente a la acusación que se le imputa” y que este caso se enmarca dentro de “una campaña de hostigamiento político y moral”. Sin embargo, las organizaciones mencionadas cuestionan que Pan y Rosas dé mayor peso y validez a la declaración del imputado que a la de la denunciante.

Al respecto, Bárbara Brito, dirigente de Pan y Rosas Chile, señaló: “Hay una discusión dentro del feminismo sobre qué método utilizar, y la que nosotros utilizamos fue el de una comisión que pudiera tomar en primer lugar la palabra de la víctima, pero donde después también tiene que haber un derecho a la defensa. La investigación arrojó una conclusión distinta. Pero si es que fuese un abusador, Pan y Rosas México sería el primero en expulsarlo, yo al menos estoy convencida de eso”.