Miércoles 31 de mayo de 2017, más de 500 familias esperan impacientes, cansadas, alegres y expectantes. Más de mil personas, niños, jóvenes, adultos y ancianos, repletan un gimnasio entero en la población Nogales, nerviosos, agotados, esperanzados y vigilantes.

Una marea de pobladores y pobladoras, de trabajadores y trabajadores, no solo de Nogales, sino también de poblaciones como la Santiago, la Bonilla, la Victoria y otras, en su mayoría, del sector surponiente de Santiago. Todos con un solo objetivo, el de la casa propia; con una sola voz, la de hacerse escuchar y respetar por la autoridad; con una sola herramienta, la de la lucha colectiva; con un solo sueño, ese que comenzó hace ya 6 años.

Son los integrantes del Movimiento de Pobladores Ukamau, que nace en 1987 en Estación Central y que desde 2011 lleva la bandera de un proyecto emblemático a nivel nacional en lo respecta a la política de construcción de viviendas sociales en nuestro país, las que se construirían en el terreno de la ex Maestranza San Eugenio a más tardar en 2016 y que, sin embargo, aún no ven la luz.

Este emplazamiento habitacional, surgido desde la autogestión, levantado y desarrollado por el Movimiento de Pobladores Ukamau y que por otra parte, corresponde a una obra póstuma del arquitecto Fernando Castillo Velasco, considera 424 viviendas de 62 metros cuadrados, siete más de lo normal para viviendas sociales, además de otras instalaciones como un parque, un edificio comunitario y un anfiteatro. Todo, en un terreno de casi tres hectáreas donde estaba ubicada la Maestranza San Eugenio (en las calles Exposición y Ramón Subercaseaux, en el sector sur de la comuna de Estación Central) y que el Serviu expropió a la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE).

Ya desde 2013 se obtuvieron los primeros subsidios a las familias que forman parte de nuestra organización, y este 2017, el Permiso de Edificación en la DOM Municipal, cumpliendo así con todos requisitos necesarios para iniciar el proceso de construcción, el cual a la fecha no ha ocurrido, presentándose argumentos absurdos y que faltan el respeto a la dignidad de los pobladores.

Ya van siete días continuos de movilización y protesta, jornadas épicas en las que en su segunda etapa el Ukamau sostuvo hasta ahora por tres mañanas consecutivas las tomas en la Alameda, impidiendo el tránsito vehicular en la principal vía de nuestra capital.

Siete jornadas que iniciaron con la desesperanza de cientos, por la negativa de la autoridad a cumplir lo comprometido, indicando en principio como peor escenario el 2016, pero debido a las trabas absurdas y burocráticas impiden hasta ahora avanzar en la etapa final del proyecto, aunque está todo listo y conforme. Siete jornadas que iniciaron con la evaluación conjunta y participativa de acciones que permitieran torcer la mano a quienes cierran el paso y abrir el camino de los sueños. En virtud de ello, y con participación universal de las asambleas que componen el Ukamau, se definió un Plan de Lucha, con el compromiso de participación total, independiente de las consecuencias. Con la convicción que da saber que tienes la razón y con la fuerza popular, esa llama colectiva que se enciende cuando el objetivo es común y de una pureza innegable.

En la primera jornada, el Movimiento se despliega en su hábitat más natural, en su lugar más conocido y representativo. Cientos de luchadores y luchadoras se toman la Alameda al iniciar el día en diversos puntos del sector de General Velásquez, lo que logra el impacto mediático esperado en los medios de comunicación masiva. Decir acá, que los medios independientes en general siempre han acompañado este proceso, pero los masivos, aquellos dependientes de los poderosos, han invisibilizado desde siempre la organización y lucha popular. Esta no fue la oportunidad. La vocera del Movimiento, Doris González Lemunao, declaró ante decenas de medios: “Vamos a hacer lo que sea por obtener nuestras viviendas”. El país nuevamente ponía atención.

Ya en la segunda jornada, las dirigentas (sí, todas mujeres), de cada una de las Asambleas de pobladores y pobladoras, se reunieron con el Director del Servicio de Vivienda y Urbanismo, Sr. Alberto Pizarro, en las instalaciones de dicha entidad, buscando llegar a acuerdos para dar solución al conflicto. Además plantearon alternativas para viabilizar los cuatro puntos que impedían el avance del proyecto -el pago adeudado a los profesionales, la calificación definitiva del proyecto, el concurso para la postulación de las familias faltantes y la Licitación de la Construcción del Proyecto Maestranza-, pero la autoridad una vez más cerró las puertas. Cientos de personas que acompañaban en las afueras del edificio se sintieron nuevamente engañados, vulnerados, ninguneados. La rabia crece, la rabia convoca, y en este caso, construye y solidifica las acciones.

Dado que la autoridad pertinente sigue empecinada en su posición autoritaria y con fundamentos arbitrarios e incorrectos, se viene el tercer día, pero a un siguiente nivel. “Nos vamos a La Moneda!”.

424 familias que corresponden al Proyecto Maestranza exigen a la Presidenta de Chile, Sra. Michelle Bachelet, a que interceda en virtud a la Potestad Reglamentaria de la cual se encuentra investida por mandato del artículo 32 N° 7 de la Constitución Política del Estado, y llame a que los compromisos se cumplan. Desde las 08:30 de la mañana y hasta las 16:30, cada una de las familias hizo suya esta demanda y entregó personalmente su carta oficiando a la Presidenta. Fue un día en que hostigaron a muchos y muchas, pero se cumplió la tarea.

Ya luego de echadas las cartas en el Servicio y en la máxima entidad del Estado, se esperó por un par de días. Nada, ninguna respuesta. Tal como estaba acordado por la asamblea, se contactó a la autoridad por una última vez antes de activar la segunda etapa del plan de Lucha. Nada. No les importó.

¡Se vinieron tres días consecutivos en las calles, tres jornadas en distintos puntos de la Alameda, tres amaneceres donde centenares de personas y banderas detuvieron el tránsito vehicular, gritaron, exigieron, y lucharon por su derecho a la vida digna! Tres días en que fueron mojados, agredidos y detenidos por las fuerzas de carabineros, cómplices y serviles a los poderosos de siempre. Pero no pudieron acallar las voces y esta se expandió, y los noticieros y matinales ya no solo apuntaban a las complejidades que provocaban los desórdenes de este tipo, si no que apuntaban y con mayor cobertura, a los porqué, a los porqué de este movimiento, a los porqué de estos pobladores y pobladoras. Y el país entero supo de aquello y centenares de apoyos de distintas organizaciones y agrupaciones se sumaron a los que ya estaban con nosotros.

Luego de esa última jornada, todos nuevamente en Asamblea. Es el día previo a la Cuenta Pública de la Sra. Presidenta de la República. Decenas de movimientos y organizaciones, de trabajadores, estudiantes y pobladores saldrán a las calles. Hay que definir este último y nuevo día.

Es miércoles 31 de mayo de 2017, y cientos de familias están expectantes y convencidas de que es el camino correcto. La Asamblea de Pobladores Ukamau, máximo órgano de nuestro Movimiento, en el intercambio fraterno de ideas concluye que hay un país entero está mirando este movimiento y su lucha. Muchos esperan que abramos el camino. Ven un ejemplo vivo del pueblo organizado y que es posible, que la convicción de cada uno y cada una lo hará posible. Se concluye que ganaremos. Sí compañeros y compañeras, ¡ganaremos! Los justos, los sencillos, los humildes,  los de caras resquebrajadas por el esfuerzo, los del lomo pelado por la lucha diaria por subsistir, los invisibles de siempre. ¡Ganaremos!

Y la nueva mañana fue increíble, la cuarta y última jornada consecutiva en la principal arteria capitalina, fue una jornada épica. Por más de una hora se sostuvo la arremetida y a pesar que había llegado el momento, nadie cesaba en su lucha, en su grito, en su esfuerzo. Los piquetes de pobladores se movieron de un lado a otro y los persecutores de verde no supieron que hacer y cómo siempre acudieron a lo que mejor saben, a la represión, a los golpes, a la tortura. Varios de los nuestros la sufrieron con fuerza ese día. Se estuvo junto a ellos hasta el final, un compañero con fractura de nariz y una compañera con fractura en su brazo. Por fin, luego de una intensa y extenuante jornada, se vino nuevamente la espera y el descanso.

Se cumplió con el Plan de Lucha, hubo satisfacción, pero esta se confunde con la desconfianza, sobre todo con el silencio incólume e incorregible de la autoridad, la que no dio luces, ni abrió una mínima esperanza.

Sábado 3 de junio de 2017. Cientos de familias, las de siempre, las de esta historia; compartiendo juntos en la Casa Ukamau, en otra actividad que tiene por objetivo el reforzar los lazos de camaradería, los lazos revolucionarios, los lazos de aquellos que esperan vivir juntos el futuro.

Se apagan las luces y se presenta un video con las últimas jornadas de movilización. Cada uno y cada una se reconoce en las imágenes, sonríe y comparte su complicidad con quien tiene sentado al lado. Un aplauso cerrado y de nuevo la expectación. Comienza el agradecimiento de Aland Castro, Coordinador Nacional del Movimiento Ukamau, a todos y todas por su participación, por su compromiso, por su lucha y esfuerzo diario.

Han sido jornadas extenuantes. Nos recuerda sobre aquellos que se fueron en el camino y que hoy nos guían; y habitan nuestras memorias y corazones. Nos realza la importancia de que los postergados de siempre, los invisibles, los más sencillos, levanten la voz y luchen por lo que les es propio. Toda lucha tiene un sufrimiento, toda lucha tiene un deseo, toda lucha, si es colectiva, tiene una recompensa. Y de pronto, una imagen, una simple imagen sobre el manto oscuro del muro más impreciso de la Casa Ukamau. Y los gritos, los abrazos, las lágrimas, llenas de alegría, las felicitaciones de unos a otros. Es la imagen que refunde todo el esfuerzo de estos años, es la imagen de la publicación de la Licitación del Proyecto Maestranza, ¡ahora mismo!

Ganamos compañeros, los simples, los humildes, los del esfuerzo y dolor diario, ganamos!!!

Tras estas jornadas de movilizaciones, se logró el éxito en todos los aspectos impulsados: se canceló lo adeudado a los profesionales, se obtuvo la Calificación definitiva del proyecto, se promulgó el concurso a las familias faltantes y se abrió la licitación del Conjunto Habitacional Proyecto Maestranza en la comuna de Estación Central. Nuestro proyecto, nuestras ideas, nuestros sueños.

Ahora se viene el nuevo desafío, el de insistir con el cumplimiento de los plazos, el de la primera piedra, el de acompañar el proceso de construcción y sus detalles, el de comenzar la vida buena, esa que día a día habita en una maqueta en el centro de la casa Ukamau. Se viene otra etapa, la de construir ya no solo los sueños, si no, nuestra futura realidad..

Adelante compañeros… Solo la lucha le da al pueblo lo que es del pueblo.

Por la vida buena, ¡arriba los que luchan!


Movimiento de Pobladores Ukamau