Patricio Herman, presidente del colectivo ciudadano, expresa que las inmobiliarias que desean demoler ese patrimonio arquitectónico presentaron un recurso judicial en contra del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) pidiendo una  Orden de No Innovar (ONI), la que fue rechazada aunque la tramitación del recurso continúa.

Si la Orden de No Innovar  hubiera sido acogida, la ministra Delpiano no podía firmar el decreto supremo que declaró a ese inmueble como Monumento Histórico bajo la figura de Monumento Nacional, pero como ello no aconteció la ministra debía haber firmado oportunamente dicho decreto y si no lo ha hecho es porque no quiere ser criticada por quienes desean levantar las 2 torres de 22 pisos cada una, previstas en un anteproyecto aprobado por al Dirección de Obras de Viña del Mar.

Este asunto puntual lo he tratado en su oficina con la arquitecta Ana Paz Cárdenas, secretaria ejecutiva del CMN, teniéndose en cuenta que hay otros tantos casos similares demostrativos de la debilidad del Estado para ejercer su rol.

Hoy hay, por las 2 torres, un simple permiso de anteproyecto que es un acto administrativo preliminar que le otorga a su poseedor una expectativa de negocio. Lo que genera un derecho adquirido es el permiso de edificación, siempre y cuando sea respetuoso del marco regulatorio de Vivienda y Urbanismo, acto administrativo terminal que no existe y por ello instamos a la ministra Delpiano a que, sin temor a equivocarse, firme el decreto supremo que lo tiene en su escritorio.