No hubo sorpresas en las elecciones legislativas que este domingo se celebraron en Francia. Las encuestas acertaron: el partido del presidente Emmanuel Macron, La República en Marcha (LRM), arrasó en la primera vuelta de los comicios y todo indica que el próximo domingo, en segunda vuelta, se hará cómodamente con la mayoría absoluta.

Su movimiento político LRM, rebautizado para esta votación, obtuvo 32 por ciento de los sufragios, lo que -según las estimaciones- correspondería a entre 390 y 445 escaños de los 577 de la Asamblea Nacional, muy por encima de la mayoría absoluta (289 diputados). Unos resultados que sitúan a los candidatos de LREM en una excelente posición para ser elegidos en la segunda vuelta del próximo domingo.

Los Republicanos (LR), el partido de la derecha tradicional, quedó segundo, con un 21,5 por ciento de las preferencias y, según el diario El País, previsiblemente se convertirá en el primer partido de la oposición, con entre 70 y 110 diputados. Mientras que el Frente Nacional (FN), de Marine Le Pen, que pasó a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 7 de mayo, se posicionó con un 13,2 por ciento de los votos. Le Pen consideró este domingo que la falta de participación había “penalizado” a su formación.

Por su parte, la Francia Insumisa, del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, obtuvo un 11 por ciento, entre 8 y 18 diputados. Pero, sin duda, el gran derrotado fue el Partido Socialista (PS), que hasta ahora constituía junto con los ecologistas el grupo más numeroso en la Asamblea Nacional. Este domingo obtuvo uno de los peores resultados en las últimas décadas, con un 9,5 por ciento.

Los resultados confirmaron el desgaste que enfrentan los partidos tradicionales franceses, no sólo por las cifras que las dos grandes formaciones obtuvieron, sino también por la fuerte abstención que marcó la jornada electoral, estimada en un 51,2 por ciento. El porcentaje es el más bajo registrado en la Quinta República en estas elecciones.

La transformación de nuevas caras y partidos de l’Asamblea Nacional es una realidad, incluso antes de conocer los resultados de este domingo. Con la entrada en vigor, hace tres meses, de la ley que prohíbe acumular cargos, más de un tercio de los diputados que acaban su mandato renunciaron a la reelección. En total, al menos 216 circunscripciones de las 577 que hay en Francia, tendrán nuevo representante.