Eva Analía de Jesús, más conocida como “Higui”, estaba en prisión desde octubre del año pasado en la localidad bonaerense de Bella Vista, Argentina. La noche del 16 de aquel mes, la joven lesbiana fue acosada por un grupo de hombres que se dispuso a agredirla en plena calle. Luego de golpearla en el piso, uno de ellos, Cristian Rubén Espósito, le rompió el polerón y trató de violarla.

Higui cargaba un cuchillo y no dudó en defenderse del ataque, clavando el arma blanca en el pecho de Espósito, que terminó con su vida. Desde entonces, fue acusada de homicidio simple y permaneció en prisión preventiva hasta hoy, cuando los jueces Patricia Cecilia Toscano y Carlos Julio Hermelo ordenaron su liberación.

El encarcelamiento de Higui provocó una serie de manifestaciones por parte de organizaciones de derechos humanos y feministas, quienes denunciaron la injusticia que significaba no atender a las razones de legítima defensa que motivaron su ataque, al momento de estar a punto de ser abusada sexualmente en lo que se denomina un ejemplo de “violación correctiva”. El caso se transformó en una causa emblemática, que hoy comienza una nueva etapa tras la noticia entregada por la periodista Marcela Ojeda sobre su excarcelación.

“Higui” hereda su apodo de su pasión por el fútbol y del parecido con el futbolista colombiano René Higuita, quien también se sumó a las peticiones en redes sociales por su liberación. Tras el caso, la joven relató un largo historial de violencia y hostigamientos derivados de su condición sexual como lesbiana. Hoy, Higui inicia un nuevo camino en libertad, a la espera del juicio que determinará lo ocurrido durante esa noche.