En breve entrevista con La Tercera, Marcelo Barticciotto reflexionó sobre su presente en televisión y sobre el futuro del equipo de sus amores, Colo-Colo. El ex atacante, de figura emblemática para los hinchas de El Cacique, reconoció que todavía le gustaría presidir al club.

“Sí, me gustaría, pero no me quita el sueño tener un cargo. Me encantaría que Colo Colo vuelva a ser un club social, que vuelva a tener su sede y darles muchísima participación a los socios. Tranquilamente, con la cantidad de hinchas que tiene, Colo Colo podría ser de los equipos con más socios en Sudamérica”, sentenció.

En opinión de Barticciotto, “un club bien administrado gana plata. Si no gana es porque no lo hace bien. Que no me vengan a decir que no ganan plata. Acá, no ganan plata porque no lo administran bien. Aunque no me refiero a ganar plata para enriquecerse, sino para hacer crecer al club”.

Además, el ex jugador recalcó que su relación con Blanco y Negro es nula: “Sé que soy persona non grata para ellos, porque no les gustan las personas que los critican. Y yo no los critico sólo por criticar. Ha pasado mucha gente turbia por Blanco y Negro. Mucha. Y sigue pasando”.

A la vez, aseguró que aunque no lo quieran citar a homenajes, “cuanto más me sacan, más adentro estoy de la gente. Son tontos. La gente se da cuenta, no sé qué pretenden. No estaré en el estadio, en el mural, no me nombrarán, pero la historia no se puede borrar”. 

El futbolista recordó su paso como entrenador por la banca alba y sentenció que “lamentablemente pasaron cosas que yo no estaba dispuesto a tranzar. Ahora, para seguir trabajando, los técnicos tienen que dejar pasar ciertas cosas, hacerse los tontos. Mira lo que pasó en la Selección, con Pizzi. Yo prefiero no trabajar en vez de hacerme el tonto. Hay situaciones que no puedo aguantar, porque nunca las hice”.

Barticciotto explicó que en Colo-Colo “pasaron cosas raras, los dirigentes lo sabían. Me lo dijeron a mí en el principio y yo no quise tomar ninguna decisión. Traté de manejar el tema, pero no pude y cuando dije que no podía convivir con esas cosas, ellos no me respaldaron”.

El jugador declaró que los códigos han cambiado desde entonces: “Hay jugadores que son súper profesionales, que sí tienen códigos, pero ahora los jugadores no se comprometen. Es difícil que defiendan al técnico a muerte. Cuando la mano viene mal, el jugador se lava un poco las manos y que se las arregle el técnico. Antes, si el técnico te trataba bien, uno hacía lo posible para que no se fuera. Me acuerdo de Arturo Salah, que lo fuimos a buscar como dos veces a la casa para que no renunciara”.

Por último, el ex atacante manifestó que no volvería a dirigir en Colo-Colo: “Uno nunca sabe, pero creo que no. Es que no lo disfruté, ni cuando me fue bien”.

Además, fue consultado sobre la breve discusión que mantuvo con Claudio Borghi sobre la dictadura en Chile: “Es un tema muy sensible en Chile, genera mucha odiosidad. Yo no quise ahondar más, pero sí te puedo decir que para mí nada justifica una dictadura, ni que el país esté mal económicamente, ni que esté desordenado. Respeto mucho las opiniones y esa es la mía, simplemente no estoy de acuerdo”.