El símbolo militar de Estados Unidos que tanto temor causa en las guerras, los portaaviones, serían un blanco fácil para potencias militares como China y Rusia, según reveló el analista militar Sébastien Roblin en su artículo publicado en la revista estadounidense The National Interest‘.

Uno de los defectos de los portaaviones es que tienen que acercarse a la costa. Esta técnica puede resultar efectiva con países subdesarrollados, opina el analista. Pero, si se acercaran a las costas rusas o chinas, las embarcaciones estadounidenses quedarían expuestas a los avanzados misiles basados en tierra con los que cuentan ambas naciones, argumenta.

De hecho, China posee misiles balísticos antibuque como el DF-21D que tienen un alcance superior a los 1.400 kilómetros. Este misil tiene la capacidad de maniobrar durante su trayectoria y el impacto de solo un proyectil de este tipo sería suficiente para destruir un portaaviones, asegura Roblin.

Por su parte, Rusia cuenta con los submarinos nucleares del proyecto 949A que no tienen la necesidad de correr riesgos y acercarse para atacar, debido a que están armados con misiles de crucero P-700 Granit, que tienen un alcance de 700 kilómetros. Además de estos proyectiles, conocidos como ‘asesinos de submarinos’, Rusia equipará a sus sumergibles con los misiles de crucero hipersónicos Zircón, que serían una amenaza mucho más seria, señala el analista militar.

Todas estas modernas armas no han sido utilizadas en combate, por lo que es complicado saber su verdadera efectividad, según consigna RT.