Durante el pasado lunes, el portero de la Selección Chilena, Claudio Bravo, abandonó sorpresivamente la concentración de La Roja en la ciudad rumana de Cluj, para dirigirse a Barcelona a resolver un asunto jurídico legal.

El meta viajó pocas horas después de ser descartado por el DT Juan Antonio Pizzi para jugar este martes contra Rumania, al no haberse recuperado completamente de una rotura en el gemelo de la pierna izquierda. El encuentro formará parte del último “ensayo” del plantel antes de debutar en la Copa Confederaciones.

Según indicaron desde la ANFP, el portero del Manchester City había informado previamente acerca de su viaje. Durante este martes, se celebrará una audiencia en la Magistradura de Trabajo relacionada con una demanda presentada por el jugador contra la Real Sociedad, el club donde jugó entre 2014 y 2016, y al que reclama una deuda de 1,2 millones de euros correspondientes a su traspaso al Barcelona.

Tal como informa Sport, Bravo tenía una cláusula en la Real Sociedad por la cual le correspondía el 10% de una transferencia a otro equipo. Sin embargo, renunció al monto para salir del club y firmar por Barcelona. No obstante, el portero alegó posteriormente que hay derechos irrenunciables de los trabajadores.

Claudio Bravo viajará de regreso a Rumania apenas finalice la audiencia.