El Mercurio decidió no publicar una carta al director en respuesta al texto escrito por J. García-Huidobro donde defendía políticas sionistas de Israel.
La carta a pesar de cumplir todos los requerimientos, como tener menos de 250 palabras y tener identificación, no fue publicada a pesar de que fue enviada en reiteradas ocasiones y por distintos correos.
El diario no publicó el texto y tampoco explicó los motivos para no ponerla en el papel. Los autores esperaron hasta ayer sábado para ver si la publicaban, una semana después de ser enviada, considerando que el derecho a réplica implica la publicación de una respuesta en el mismo lugar del diario y el mismo día, no obstante esto no ocurrió.

 Puedes leer la carta aquí:

Señor Director:

No puedo sino reaccionar con frustración e indignación a la carta “¿Izquierda Antisemita?” por el señor Joaquín García-Huidobro publicada la semana pasada.
Primero, frustrado por el titular de la misma, puesto que desconoce la transversal lucha que significa el reconocimiento de la dignidad y libertad del pueblo palestino, que atraviesa líneas ideológicas.  En Chile y otros países existen bancadas parlamentarias integradas tanto por diputados o senadores de la izquierda y derecha del espectro político que abogan por la liberación de la nación Palestina, visto que esta lucha es una por los derechos humano, superando la barrera ideológica.
Segundo, indignado por su soberbia al negarme mi condición de Judío, puesto que de ninguna forma el pertenecer a la fe Judía es contradictorio con la posición crítica a las políticas de ocupación y usurpación sistemática de tierras palestinas o resistirse al hecho de que progresiva y sistemáticamente en el Estado de Israel como en territorio ilegalmente ocupado se afianza un sistema de apartheid entre ciudadanos judíos israelíes y palestinos.  Resulta relevante señalar que una importante porción de la población judía israelí también se opone a la ocupación y de igual manera apoyan estas medidas de presión y boicot a su gobierno y país, avergonzados que crímenes de lesa humanidad se cometan en su nombre.
¿Podrá entonces sostener el Señor García-Huidobro que aquellos cientos de miles de judíos en Israel y en la diáspora somos de igual forma antisemitas, o “self-hating jews”, concepto concebido solo para deslegitimar la urgente voz de disidencia Judía?
Estos movimientos a los cuales el hace referencia dan refugio a judíos como nosotros para así contar con un espacio donde tengamos el apoyo que se nos niega en las comunidades Judías de nuestros países.
Las declaraciones vertidas por el señor García-Huidobro afirmando sobre los actos y de que quienes los apoyan son antisemitas tienen carácter falaz y continúan con el círculo de desinformación que no expone las claras diferencias entre quienes definen sus creencias según el judaísmo y quienes son afines a un proyecto político como lo es el sionismo.
Alan Aaron Rückert Zoellner
Fundador
Judios por La Paz y la Justicia