1. Chile 2-1 Perú: Semifinales Copa América 2015

Al menos tres cobros discutibles tuvo el partido que llevó a Chile a la final de la Copa América de 2015. El encuentro era contra Perú, que alineó a peligrosos jugadores como Paolo Guerrero, Jefferson Farfán y el veloz André Carrillo.

Cuando se iba el primer tiempo, Chile anotó el primer gol a través de Vargas. En la jugada, con un centro de Sánchez, Charles Aránguiz -habilitado- hizo una pantalla que confundió al juez de línea, que no pudo ver que Eduardo Vargas estaba en posición ilícita antes de recibir la pelota y marcar el gol.

Este análisis deja claro el error:

Sin embargo, después le tocó sufrir una injusticia a Chile. Empezando el segundo tiempo, en el minuto 48, el recién ingresado David Pizarro recibió el balón. El “Fantasista” visualizó a Vargas y le metió un pase elevado, al que “Turboman” respondió de forma soberbia cambiándola al segundo palo. El juez de línea anuló el gol, siendo que Vargas estaba claramente habilitado.

Paolo Guerrero disparó contra el arbitraje después del partido porque, a su juicio, tampoco le cobraron un “penal clarísimo” en el minuto 82. Sin embargo, a diferencia de las otras dos jugadas, fue una queja más personal que generalizada.

2. La mano de Ronald Fuentes

El Mundial del ’98 llenó de ilusiones a la selección chilena. Con la histórica dupla Za-Sa, la Roja se había hecho con el cuarto cupo para el torneo internacional.

El debut era el partido más complicado del grupo: Italia. Y si en ese partido hay una jugada tan recordada como el golazo de cabeza en el que Marcelo Salas se subió a una “mágica escalera”, es el polémico cobro de un penal favorable a los italianos por una mano de Ronald Fuentes.

El juez del partido fue el nigeriano Lucien Bouchardeau quien, cuando el partido estaba 2-1 a favor de Chile, decidió cobrar un discutido penal por una mano de Ronald Fuentes tras un centro de Roberto Baggio. Algunos dicen que la mano estaba despegada del cuerpo y, por ende, correspondía el cobro. Otros dicen que no fue una mano intencional y que no correspondía (hasta los mismos árbitros del Mundial de Brasil, según una nota de T13, sostienen que no era mano).

Lo cierto es que Bouchardeau pidió disculpas luego por el cobro: “Nunca pensé que un país entero me odiaría. Pido disculpas a Chile, pero yo también sufrí”.

3. Colo Colo ’73: La final robada

“El equipo que retrasó el Golpe” es como se ha bautizado al histórico Colo Colo ’73, que estuvo a punto de ganar la Copa Libertadores. El equipo era de fantasía, con defensas de temer como Leonel “Chuflinga” Herrera, el habilidoso lateral magallánico Mario Galindo, el talentoso Chamaco Valdés en el mediocampo y un tridente ofensivo implacable con Carlos Cazsely, Leonardo “Pollo” Véliz y Sergio “Negro” Ahumada.

Antes de la final, Colo Colo ya había sufrido cobros polémicos. Un ejemplo claro es el golazo de globito que le anularon al Chamaco Valdés contra Botafogo. Sin embargo, lo peor vendría en la final.

Hay al menos tres jugadas polémicas en las tres finales que se disputaron con Independiente de Avellaneda. La primera tuvo quizás la jugada más recordada. Tras un mal despeje de Alejandro Silva, la pelota se iba a meter en el arco de Colo Colo. Parecía sencillo de tomar para el arquero Adolfo “Gringo” Nef, si no fuera porque el delantero argentino Mario Mendoza lo empujó en el área chica entrando con pelota y todo al arco. El VAR habría marcado falta sobre el portero.

Al poco rato, tras una falta innecesaria, Sergio Ahumada pateó levemente una pelota en señal de protesta. Esta acción le valió una injustificada tarjeta roja, que imposibilitó al goleador albo presentarse en la segunda final.

Finalmente, en el partido de vuelta, Carlos Cazsely marcó un gol claramente habilitado que, sin embargo, fue anulado por el juez.

Quizás la disputa sobre cuál fue el mejor Colo Colo de la historia no sería tan difícil si el equipo de 1973 hubiese tenido un arbitraje más parejo.

4. 1942: El día que Chile se chateó del arbitraje y dejó de jugar

La que hoy conocemos como Copa América es una continuación de lo que en algún momento fue el Campeonato Sudamericano. Un torneo que tuvo un polémico partido entre Chile y Argentina el 31 de enero de 1942.

La selección chilena era dirigida por el húngaro Franz Platko, mientras que la argentina por Guillermo Stabile. El árbitro en cuestión, el peruano Enrique Cuenca.

Fue una seguidilla de malos cobros los que aburrieron a Chile, entre los que se cuenta una falta del defensa argentina José Salomón dentro del área que Cuenca cobró fuera de ella como tiro libre. Luego, tras una mano en el área de José Ramos, el referee pausó el partido. Ante las protestas, dijo: “Mientras no ponga la pelota en el piso, no van a saber qué voy a cobrar”.

Indignado por el arbitraje, cuando corrían 43 minutos de partido el delegado de la Federación de Fútbol de Chile decidió llevarse al la selección a camarines. No se volvieron a presentar en la cancha.

Francisco Platko

5. El dedo de Jarita

“Me avergüenza que los niños se quedaron con esa imagen. Nadie sabe lo que pasa dentro de la cancha ni las cosas que un delantero te dice”, ha dicho Gonzalo Jara sobre la jugada por la cual todos lo recuerdan en la Copa América 2015.

En un partido reñido por cuartos de final ante Uruguay, el jugador acosó al delantero Edison Cavani no solo psicológicamente -recordándole un choque que tuvo su padre en el que mató a una persona-, sino también sexualmente con el dedo. Cavani reaccionó con un golpe y fue expulsado, algo que favoreció enormemente a la selección chilena, que terminó ganando con un gol de Mauricio Isla.

“Al mismo Luis Suárez y Gonzalo Higuaín se lo había hecho. Mi familia me retó y yo pedí disculpas y reconocí mi error como lo hacen los hombres”, dijo Jara después del partido.