Polémica han generado las críticas de la alcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, al movimiento “Ni Una Menos” en la sección “manifiesto” del diario La Tercera.

Para la edil capitalina, “entre las mujeres es que nacen las peores descalificaciones. Usan el Ni Una Menos, pero después andan tratando de cabeza hueca a las que son distintas“.

Todos los fanatismos son malos. Hay matices. Y la mujer, como concepto, es de matices. No pertenezco a ningún movimiento, soy mujer y defiendo a todas las mujeres”, añadió.

En el rotativo, también agregó que “me encanta Hello Kitty. Me cuestionan mi gusto por el color rosado, pero veo a muchas mujeres en política que se visten enteras de rosado. No sé si a mí me han visto vestida así. No tengo que demostrarle nada a nadie”.

Barriga también relató que “en el colegio imponía moda. Daba vuelta la blusa y me la amarraba para atrás. Usaba la chasquilla parada con laca. Me decían la Cindy Lauper y me gustaba el estilo de Madonna, bien ochentera. Era loca para vestirme. Me llamaban la atención por eso, era una niña muy revoltosa”.

“La presentación personal es muy importante. Es algo que he cultivado en mi cargo. No voy a ir con una minifalda o con un escote si quiero tener la atención en una reunión. Me gusta la formalidad cuando trabajo. Luego puedo ser la Cathy lady, la rockera y la hippie, depende de lo que quiera comunicar. Tengo varios conceptos. Soy un popurrí de cosas y no sigo un único referente de moda”, consignó.