Hoy, la ONU oficializó que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hicieron entrega de las 7.132 armas restantes en el proceso de paz en el país. Así, el grupo oficialmente deja de ser un grupo desarmado y deja atrás la guerrilla.

Hoy se celebrará un acto formal del desarme en el municipio de Mesetas, departamento de Meta, donde estaban concentrados cerca de 500 miembros de las FARC. Al lugar asistirán tanto el presidente colombiano Juan Manuel Santos como Rodrigo Londoño -‘Timochenko’- y representantes de las Naciones Unidas.

El lugar no es casual, pues Meta es una de las regiones donde las FARC tuvo más presencia. “En este momento son un símbolo que habla del pasado pero también del futuro de la guerrilla como movimiento político, porque ahí va a estar todo su fortín y todo el caudal electoral que ellos empiezan o esperan empezar a recoger. El voto hacia las Farc como movimiento político no va a ser urbano, va a ser un voto rural”, aseguró a El País Néstor Rosania, director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz.

El proceso no ha estado exento de complejidades, pues se coordinó la entrega simultánea de armas en los 26 campamentos donde están 6.800 miembros de las FARC y más de 2 mil milicianos desde febrero.

Ahora, los miembros de las FARC pasarán a la etapa de desmovilización y sometimiento a Jurisdicción Especial de Paz, para solucionar temas pendientes con la justicia.